La negociación ha arrancado tarde. Y al poco ha quedado tocada. Irán y EEUU tenían previsto empezar con las conversaciones técnicas del memorando de entendimiento para la paz este viernes. Pero no fue así, por la ofensiva israelí sobre Líbano, algo que para Irán supone una violación del alto el fuego.
También se había anunciado una firma solemne del acuerdo para este pasado viernes en Suiza, pero nunca llegó a realizarse: el clima es demasiado tenso.
Así, el vicepresidente de EEUU, JD Vance, el encargado por el presidente de EEUU de deshacer la guerra en la que el propio Donald Trump embarcó a su país el pasado 28 de febrero de la mano de Israel, terminó viajando a Suiza este sábado, a donde llegó ya el domingo a primera hora. El retraso se debió a las resistencias del Gobierno israelí a dejar de atacar Líbano, cosa de la que se está refrenando tras el alto el fuego acordado el viernes entre Tel Aviv y Beirut.
Pero tanto la insistencia de Israel en permanecer en Líbano como la de Trump en seguir amenazando a Irán han hecho que la delegación iraní se haya levantado de la mesa, y que las negociaciones se estén dando por personas interpuestas.
“La delegación de la República Islámica de Irán abandonó el lugar de las negociaciones”, ha publicado este domingo el medio oficial del Gobierno iraní explicando que la decisión responde a las amenazas de Trump en medio de las negociaciones que mantenían las partes este domingo en Bürgenstock (Suiza). De acuerdo con IRNA la delegación iraní interrumpió las conversaciones con EEUU que se realizaban con mediación de Qatar y Pakistán y abandonaron la sede de negociaciones tras una reunión con el intermediario qatarí.











