Hay jugadores que heredan la profesión del futbol por parte de sus padres. Resultan casos especiales aquellos donde tanto el progenitor como el hijo poseen la calidad para alcanzar una Copa Mundial. A continuación, descubre los 13 futbolistas de Norteamérica 2026 que hoy siguen los pasos de papá al jugar la máxima justa del futbol.ArgentinaTanto Giuliano Simeone como Nicolás Paz se encuentran viviendo su primer mundial en esta edición. Lo curioso resulta que sus padres también fueron compañeros de la Albiceleste en Francia 1998, donde alcanzaron los cuartos de final. Ahora, los hijos buscarán superar a sus padres con la misión de bordar la cuarta estrella para su país.ArgeliaEste es un caso único de este torneo. Zinedine Zidane se consolidó como una de las figuras más grandes de Francia, ganando la primera copa mundial de su historia en 1998 y siendo finalista en 2006. Su hijo Luca, que se desempeña como portero y llegó a jugar con las juveniles de Les Bleus, decidió cambiar de federación en 2025 para representar a Argelia. Por esta razón, para Norteamérica 2026, el nombre de Zidane vuelve a la justa, aunque defendiendo a otra bandera.Corea del SurLee Eul-yong y Lee Tae-seok han pasado a la historia como la segunda dinastía mundialista dentro de la selección de Corea del Sur. Previamente, solo Cha Bum-kun y Cha Du-ri habían sido el único dúo de padre e hijo que logró vestir la camiseta de los Tigres de Oriente en el máximo torneo del futbol.EscociaPadre e hijo comparten haber asistido a un Mundial con Escocia y, además, lo hacen en la misma posición. Bryan, leyenda del Norwich City, acudió a Italia 1990 como portero suplente. Ahora en 2026, su hijo Angus, actual elemento del Nottingham Forest, cumplió el sueño de debutar bajo los tres postes como titular del "Tartan Army" en el máximo torneo internacional.Estados UnidosClaudio Reyna y Gregg Berhalter compartieron dos experiencias mundialistas, siendo parte de aquel representativo de las Barras y las Estrellas que eliminó a México en Corea-Japón 2002. Dos décadas después, Giovanni Reyna y Sebastian Berhalter tratarán de continuar con el legado de sus progenitores.Además, este equipo cuenta con el caso de la familia Weah. George, el padre, aunque jamás jugó un mundial con su natal Liberia, pasó a la historia como el primer africano en ganar el Balón de Oro en 1995. En tanto, Timothy, nacido en Estados Unidos, finalmente llevó el apellido de su familia a los mundiales, primero en Qatar 2022 y ahora en Norteamérica 2026.FranciaLilian Thuram integró aquella generación dorada que bordó la primera estrella de Francia en 1998; ahora Marcus quiere ser quien levante el tercer título galo en 2026. La diferencia radica en que, mientras el padre lo hizo como defensor, el hijo intentará lograrlo como delantero. Además, mientras Lilian fue figura de la Juventus, su hijo Marcus juega para el Inter de Milán.NoruegaEl país con más casos así; tres legados y tres historias que se encuentran en dos mundiales distintos. Alf-Inge Haaland, Erik Thorstvedt y Gøran Sørloth fueron parte de la generación que marcó el regreso mundialista de Noruega en Estados Unidos 1994. Años después, sus hijos Erling Haaland, Kristian Thorstvedt y Alexander Sørloth repitieron la historia, marcando la vuelta de su selección al torneo después de 28 años en Norteamérica 2026.Países BajosPatrick Kluivert se convirtió en una de las estrellas de la "Naranja Mecánica" que alcanzó las semifinales en Francia 1998. Su hijo, Justin Kluivert, fue convocado por Ronald Koeman para Norteamérica 2026, donde nuevamente aparecen como contendientes al título.PortugalSérgio Conceição, quien vistió la camiseta de Portugal en Corea-Japón 2002, le heredó el futbol a cuatro de sus cinco hijos. Sin embargo, solo Francisco Conceição logró llegar a un mundial, siendo uno de los compañeros de Cristiano Ronaldo para Norteamérica 2026.