Los denominados Esquemas Provisionales de Temas Importantes (EPTI) para el ciclo 2028-33, la base para elaborar los Planes Hidrológicos de cada cuenca, han hecho saltar las alarmas en algunas comunidades especialmente agrícolas.Así, en Castilla-La Mancha, agricultores y regantes denuncian que las propuestas para las cuencas del Guadiana, del Júcar, del Segura y del Tajo contemplan recortes de agua, reducción de superficie regable y extinción de derechos que comprometerían el futuro de miles de explotaciones.
En esa Comunidad, la más afectada es la Cuenca del Guadiana, donde las nuevas limitaciones supone el paso a secano del 34% de la superficie actual de riego, unas 115.000 hectáreas, según las organizaciones agrarias Asaja y UPA. Descárguese aquí gratis el último número de elEconomista Agro
Todo un mazazo para la economía rural, ya que en algunos municipios el sector agrario representa el 30% de la población activa. De hecho, en los Esquemas Provisionales de Temas Importantes, según las dos organizaciones agrarias, se reconocen impactos económicos muy significativos por la reducción de superficie regable además de la depreciación patrimonial de las de las fincas, en las que se ha invertido en sistemas de riego eficientes y cultivos permanentes. Estaríamos hablando de una pérdida anual de 213 millones de euros en valor de la producción agraria. A ello se suma la depreciación patrimonial que podría alcanzar los 1.500 millones de euros.








