Con los líderes de Aprilia lamiéndose todavía las heridas, Marc Márquez volvió a presumir de su tremendo instinto competitivo para dar otro golpe al Mundial de MotoGP, cuando todavía está lejos de encontrarse en plenas facultades físicas. El heptacampeón de la categoría reina, tirando de veteranía y mucha sangre fría, se exhibió en el GP de la República Checa para conseguir su segunda victoria del año por delante de Ai Ogura y Pecco Bagnaia y reengancharse definitivamente a la batalla por el título. Antes de estrenarse en la cita anterior en Hungría semanas después de su enésima intervención quirúrgica en el brazo derecho, el piloto catalán llegó a verse a más de 100 puntos del líder Marco Bezzecchi, que este domingo tuvo que morderse las uñas dentro del garaje, castigado sin competir tras su cruce de cables en la víspera con un comisario de pista. El cabecilla del certamen, Bezzecchi, ve cómo Márquez y su Ducati acechan ahora a 40 puntos en la tabla cuando cada fin de semana se reparten un máximo de 37. Tras el GP de Italia, a finales de mayo, la diferencia entre ambos era de 102 puntos, un recorte tremendo desde entonces de 62 puntos de 74 posibles. “Marc es fantástico, simplemente fantástico. Siempre hay que creer, y nosotros sin duda creemos en él. Por eso hay que darlo todo cada día”, comentaba a ‘Dazn’ Marco Rigamonti, jefe de mecánicos del vigente campeón del mundo. Hacía casi 10 meses que su piloto no encadenaba triunfos sobre la pista.“Es una victoria súper importante, y más en un circuito de derechas. Ya sabéis que nunca me rindo, y a veces gana el que más resiste, no el que más tiene”, aseguró un Márquez que supo contemporizar y lanzar su asalto al triunfo poco después del ecuador de la prueba bajo el calor achicharrante en Brno. “En las últimas vueltas estaba agotado, vacío, diría que han sido las vueltas más largas de todo el año. Por suerte, Ai ha apretado bastante, pero no lo suficiente”, agregó el ganador del gran premio. Tras salir en cuarta plaza, Márquez pronto se situó en segunda posición a la estela del ‘poleman’ y a la postre segundo clasificado del día, el joven talento japonés Ai Ogura, quizás la única buena noticia del fin de semana para Aprilia. Pero Bagnaia, tercero en parrilla, quiso marcar el ritmo como en la víspera, cuando ganó al sprint y le devolvió el adelantamiento enseguida y en la segunda vuelta se puso a tirar en cabeza de carrera. El ganador del día tiró el anzuelo y no soltó a su compañero de garaje en ningún momento, dejando a ambos a una distancia prudencial al chaval de 25 años. Todos ellos hicieron la goma a lo largo de las 21 vueltas. Márquez reservó sus limitadas energías para lanzar su ataque en el último tercio de la carrera, y solventó la papeleta con un bonito y limpio adelantamiento en la vuelta 16. Ahí tiró como un poseso para alejar a sus rivales lo suficientemente como para que Ogura, un especialista en sacar ritmo con las gomas en las últimas, no le pillara en los últimos giros. Bagnaia, que lideró más vueltas que nadie a lo largo del fin de semana, sí tuvo que claudicar ante el japonés del Trackhouse y conformarse con su cuarta tercera plaza del curso, que ha llegado de forma consecutiva. “Hemos tenido algo de suerte contra las Aprilia, que hicieron varios ceros aquí y en la anterior carrera, pero ver a tres Ducati entre los cuatro primeros es una buena señal que indica que estamos mejorando”, valoró el tricampeón turinés.El defensor de la corona no escondió su cansancio tras el triunfo, pero hizo igualmente el esfuerzo de subirse a las vallas para celebrar con una afición que siempre responde en las victorias y las derrotas. El plan lo tiene claro; tirar más de coco que de físico, en sus propias palabras, y pasar los dos grandes premios que quedan hasta el parón veraniego con nota para luego encarar el segundo tramo de curso como candidato y mayores garantías ya recuperado de las limitaciones que sigue teniendo.Bezzecchi se disculpaEl madrileño Jorge Martín, segundo clasificado del campeonato, hizo lo que pudo tras partir en novena plaza y cumplir una doble sanción de vuelta larga por haber arruinado la carrera de cinco compañeros en Hungría. De la octava plaza cayó a la decimotercera tras cumplir ambas penalizaciones en la vuelta seis para luego remontar y finalizar noveno. El resultado y la ausencia de Bezzecchi permiten al campeón de 2024 situarse a ocho puntos del líder. El italiano, que se disculpó en privado y públicamente con el comisario de pista al que agredió tras su caída en la ‘sprint’ del sábado, mandó también un mensaje de arrepentimiento a través de sus redes sociales. “Quiero disculparme con toda la comunidad de MotoGP por mi comportamiento hacia el asistente del circuito. Lo lamento mucho porque sé el esfuerzo y sacrificio que los comisarios hacen para garantizar nuestra seguridad. Esta actitud no tiene justificación alguna y por eso nunca debería ocurrir. Así que pido disculpas a todo el mundo, a Aprilia Racing y a toda la afición”, escribió el piloto de 27 años, producto de la academia de Valentino Rossi.Ahora deberá recomponerse y pasar página envuelto en una batalla psicológica inesperada consigo mismo. Massimo Rivola, máximo responsable de Aprilia, también se disculpó en nombre de todo el equipo y tildó de intolerable el comportamiento de su piloto a pesar de haber apelado la sanción que privó a su pupilo de tomar parte en el gran premio por considerarla desproporcionada. La semana que viene, el Mundial retoma la actividad en el GP de los Países Bajos que se disputa en el circuito de Assen.
Marc Márquez logra su segundo triunfo de la temporada en el Gran Premio de la República Checa
El defensor de la corona se exprime al máximo para superar al ‘poleman’ Ai Ogura y su compañero Pecco Bagnaia y se sitúa de nuevo en la pomada por el título












