La final del ATP 500 de Queen’s comenzó con una intensidad eléctrica en el Andy Murray Arena. Francisco Cerúndolo (27° del ranking mundial) saltó a la pista con el objetivo de marcar territorio frente al estadounidense Tommy Paul (28°), protagonizando un primer parcial cargado de vaivenes emocionales. Pese a haber dominado el desarrollo durante gran parte del set, el argentino no logró sellar el resultado en los momentos críticos, permitiendo que su rival capitalizara cada error para inclinar la balanza a su favor en el desempate.
Paul se quedó con el primer set
Francisco Cerúndolo saltó al court con una intensidad arrolladora. Desde el primer game, el argentino logró quebrar el servicio de Paul, estableciendo rápidamente una ventaja de 3-1. Con una combinación efectiva de potencia desde la base y sutiles intervenciones en la red —incluyendo un drop shot milimétrico que levantó al público—, Cerúndolo mantuvo el control del ritmo.
A pesar del dominio inicial, el quiebre para sacar una distancia definitiva se hizo esquivo. Cerúndolo tuvo la oportunidad de ponerse 5-2, pero Paul ajustó su defensa y logró rescatar su servicio. La situación cambió drásticamente cuando el argentino sacó para set 5-4: la presión le pasó factura, perdió el game en cero y comenzaron a aparecer los primeros signos de frustración.











