Francisco Cerúndolo volvió a dejar en claro que su tenis está hecho para los grandes escenarios del circuito internacional. En un encuentro sumamente cambiante, repleto de dramatismo y disputado con el cuchillo entre los dientes en la mítica Andy Murray Arena, el tenista argentino se metió en la gran final del ATP 500 de Queen's tras vencer al estadounidense Brandon Nakashima por 6-7, 6-3 y 6-4.
El arranque del partido fue una muestra de lo que fue toda la jornada en la capital inglesa: paridad extrema, peloteos intensos desde el fondo de la cancha y nulo margen de error para los encargados de sacar.
Esta paridad absoluta obligó a estirar el primer capítulo hasta un tie-break milimétrico. En el desempate, el norteamericano se mostró un paso más firme, calibró mejor su devolución en los puntos clave y se terminó adjudicando la primera manga por un ajustadísimo 7 (5) - 6.
Fiel al estilo batallador y temperamental que lo caracteriza, el mayor de los hermanos Cerúndolo no acusó el impacto anímico de haber quedado set abajo tras semejante desgaste físico. La raqueta número uno de la delegación nacional saltó al segundo set con una postura mucho más ofensiva.
El planteo táctico dio sus frutos rápidamente. Cerúndolo consiguió romper el ritmo del estadounidense, hilvanó tiros profundos que forzaron los errores de su rival y dominó el trámite con autoridad para estampar un claro 6-3.












