Publicidad21 de junio, 2026 - 09h31“¿La era de los juguetes ha terminado?“, se pregunta preocupada la vaquerita Jessie, la nueva líder de los famosos juguetes de Toy Story, en la quinta entrega de esta saga animada. No parece así, por el ánimo en la premiere de esta película de Disney Pixar, a la que acudimos el sábado 13 de junio en Supercines El Dorado (su estreno oficial en Ecuador fue el 18 de junio). Decenas de niños fueron los invitados de honor a la proyección, que se complementó con mesitas para pintar las alas de Buzz Lightyear, y que ellos decoraron muy amenamente, con marcadores y escarcha. Otros se llevaron de recuerdo bastidores de lona y témperas para pintar a sus personajes favoritos de la franquicia. Y otros posaron con las figuras de los protagonistas, provenientes de su baúl personal o de los elementos que estuvieron disponibles ese día para las fotos. PublicidadPara muchos adultos pueden ser actividades muy sencillas, pero pudimos observar que los niños estaban concentrados y sobre todo muy felices.Sin embargo la preocupación de Jessie no es para menos: en Toy Story 5 las pantallas de tabletas dominan el tiempo de los niños, incluyendo el de Bonnie, que tiene 8 años ahora. Ella sigue siendo una niña muy fantasiosa y dulce, sin embargo a sus padres les inquieta que no pueda hacer amigos.La flamante trama nos presenta un conflicto que no es para nada novedoso dentro de los últimos 15 años, y que por lo visto no pierde vigencia. Y también le da una respuesta obvia, de una forma divertida y tierna.PublicidadPublicidadLa introducción de Lilypad pone en la mesa justamente el dilema de estar hiperconectados a través de dispositivos y plataformas virtuales, en contraste con la socialización real y las conexiones humanas y verdaderas que podemos hacer fuera de las pantallas.Lilypad aparece como la actual enemiga de los queridos juguetes que nos han durado más de 25 años, y que han superado desde el abandono, el olvido, un robo, la pérdida, donaciones y hasta la posible destrucción. Ella, que representa todo lo relacionado con lo más actual de la tecnología (redes sociales, inteligencia artificial, geolocalización, juegos en línea, interconectividad) nos hace la pregunta: ¿realmente la tecnología es nuestra rival o es una herramienta que nos da beneficios de acuerdo con el uso que le damos? Ya sabemos el veredicto, aunque a veces parece que lo olvidamos.Y si queda la duda, hay otros tres juguetes electrónicos que nos demuestran que la habilidad del juego está en la mente del niño, y no necesariamente en los objetos que caen en sus manos. Al final la novedad, o la novelería, pasa, pero la imaginación, nunca. Así lo dejaron claro Andy, y ahora Bonnie y Blaze, una pequeña que se suma al elenco de los humanos.El momento más esperado de la cinta definitivamente es el reencuentro de Buzz Lightyear (cuya imagen se vincula con el entorno digital) y Woody, que se volvió un juguete “independiente” en la última parte de la historia. El vaquero regresa para ayudar a su pandilla en la reciente narrativa, que incluye confusión y extravío, muy al estilo de la primera película de la saga. Y lo que nadie esperaba: el pasado de Jessie y el desenlace de su anterior niña, Emily. Todo esto comprueba que el espíritu de Toy Story siempre se trató de lo mismo: la amistad, el ingenio, la nostalgia, la fuerza para enfrentar cada nueva etapa de la vida y el sostenerse durante los cambios con un “amigo fiel”. Entonces no hay nada por qué preocuparse. (E)Publicidad