Aunque Maná comenzó oficialmente en 1987, la historia del grupo de Guadalajara se empezó a forjar a finales de la década del 70, cuando Fher Olvera se juntó con varios amigos para tocar covers. Primero se hicieron llamar Green Hat Spies, después Green Hat; más tarde, Sombrero Verde y finalmente Maná, como hoy se conocen.La banda, que estará este 28 de noviembre en el Vive Claro de Bogotá, con su tour ‘Vivir sin aire’ y ha vendido cerca de 50 millones de discos y se encargó de abrir la inauguración del Mundial de Fútbol en el estadio Azteca el pasado 11 de junio, cumple este año 40 años de trayectoria. Sergio Vallín, su guitarrista desde 1994, considerado uno de los mejores del continente, habló desde México con Vea de El Espectador sobre lo que significó esta presentación, los aspectos que considera, le han permitido a la banda mantenerse junta y productiva por tantos años. El músico de Aguascalientes recordó que llegó a Maná gracias a su interés por tomar clases con el cotizado productor Kiko Cibrián.¿Cómo se convierte Maná en un ícono del rock en América Latina?Creo que es un resultado de tanto tiempo que llevamos en la música, ya casi 40 años. Algo muy importante es que siempre nos hemos cuidado mucho, nos queremos mucho, nos respetamos, nos divertimos mucho con lo que hacemos. Los cuatro seguimos con esa pasión todavía desbordante por subirnos al escenario, compartir la música con las personas, eso no se acaba.Entonces mientras dure ese enamoramiento con el salir de gira, hacer discos, todo eso, pues ojalá que pase mucho tiempo más. Y también la disciplina, creo que Maná ha sido una banda muy disciplinada y eso al final tiene muy buenos resultados.Algunas bandas, aunque talentosas, terminan quebrándose por problemas entre sus integrantes ¿ustedes como lidian con el ego, que es inherente al ser humano?Es un poco de lo que te decía, nos queremos mucho, nos respetamos los cuatro, tenemos personalidades distintas, formas de ser, pero en vez de que nos haga diferir, nos complementa. Entonces siempre también tratamos de hacer lo mejor para la banda, no a nivel personal, o sea, nos preguntamos ‘¿Qué es lo mejor para la banda?’ Y bueno, ‘entonces vamos a hacerlo’. Pero sobre todo, nos divertimos, tenemos muy buen humor y tratamos de ver todas las cosas, aunque a veces hay experiencias que no son tan positivas, pero todo está en cómo lo tomas. En Maná hemos sabido cómo no nada más tolerarnos, más que nada entendernos, comprendernos y seguir adelante.¿Alguna regla de oro que procuren no quebrantar?Creo que la regla número uno de oro, por así decirlo, es ser honesto con lo que estás haciendo dentro de la banda. Entonces, si tú estás feliz, decirlo y comportarte como eso, como una persona feliz, porque en el momento en que ya no te haga bien estar de gira o subirte al escenario, es como en una pareja, mejor hablarlo y decir, ¿Saben qué? (decir) ‘Ya no me siento a gusto’. Ser honestos, es como que la regla de oro. Y siempre, agarrado de la mano del amor, del amor por la música, el amor por fraternal, porque somos buenos amigos y yo creo que cuando es así siempre hay entendimiento.Este 2026 celebran 40 años con cinco conciertos en distintos países, incluido Colombia, ¿Qué se verá en estos shows?Primeramente quiero decirte que estamos muy emocionados y felices de regresar a tu país que amamos. Hemos hecho giras muy grandes en Colombia, desafortunadamente no hemos ido lo que hemos querido, las veces que quisiéramos, pero bueno, ahora vamos a Bogotá, un único concierto. Los colombianos tienen mucho que ver con nosotros los mexicanos. Somos muy musicales, muy parecidos, parranderos, nos encanta la fiesta, muy hospitalarios. Entonces estamos felices de llegar a Bogotá, y sobre el concierto nunca han visto a Maná como van a verlo esta vez. Entonces traemos toda la producción con la que estamos tocando en la gira en Estados Unidos, nos la llevamos hasta Latinoamérica para que toda la gente vea y escuche a Maná lo mejor que se pueda y con una selección de canciones que nos la vamos a pasar muy bien. Vamos a echar toda la casa por la ventana para pasar una fiesta maravillosa con toda la gente colombiana que tanto amamos Bogotá.Cantaron ‘Oye, mi amor’ en la apertura del Mundial ¿Cuál fue su intención antes de salir escena y qué comentaron después?La intención era traer felicidad, un momento de felicidad al evento y ser lo que somos, somos cuatro músicos que amamos la música y compartirlo de esa forma. Fíjate, ha sido uno de los momentos más relevantes de nuestra carrera estos 40 años. Lo que sucedió hace unos días en el Mundial fue algo sublime y sólo duró dos minutos, fueron dos minutos tocando nada más. Después de que nos bajamos del escenario y todo fuera así como que wow, (dijimos) ‘no manches, ¿Sabes lo que acaba de pasar?’. Y ahorita digo, lo estamos viendo, la repercusión de en tantos lugares que nos vieron, creo que 1.2 billones de personas vieron la inauguración, entonces, pues bueno, todos los que conocen a Maná pues estaban familiarizados con la banda, con la rola y todo, pero muchas otras en otros países que no tienen idea quién era Maná, pues ahora sí.¿Por qué seleccionaron ‘Oye mi amor’ para cantarla ese día?Esa fue una decisión muy acertada de Fher. Él dice: ‘esta canción toda la gente, muchísima gente la conoce, no nada más en México, en Latinoamérica, España, al menos en el habla hispana mucha gente la conoce’. Además que era una canción para arriba y fue muy atinado, muy atinado. Esta rola, imagínate, hace 35 años que la compusieron Fher y Alex, ¿Quién iba a pensar que después de tantos años la tocaríamos en un Mundial?Su llegada a Maná fue inusual y se dio gracias a un demo que le entregó a Kiko Cibrián, productor y guitarrista de Luis Miguel...Sí, así como lo dices. Cuando fue Luis Miguel a la ciudad donde vivo, en Aguascalientes, yo fui al hotel porque quería conocer a Kiko Cibrián, quería ver si me daba clases, tuve la oportunidad de conocerlo. Me dijo, ‘sabes que yo no puedo dar clases porque me la paso de gira, pero déjame tu demo’. Entonces le dejé el demo ahí, llevaba mi walkman, ya sabes, con casete todavía, imagínate, lo escuchó y me dice ‘oye pues te tocas bien, déjame tu demo’. En el casete venía el teléfono de casa de mis papás que era donde ensayábamos y pues 8 meses después, habla Fher a casa de mis papás preguntando por mí. Entonces la cosa es que Kiko Cibrián se lo dio a un productor que también había hecho cosas con Luis Miguel y con Maná, y el productor se lo hace llegar a Fher porque él le comenta al productor que se le salió su guitarrista y quieren buscar un nuevo guitarrista, que si lo ayudaba. Entonces él le dice, ‘pues yo no conozco, pero Kiko Cibrián que es mi amigo seguro debe de conocer’ y así fue.La canción ‘Bendita tu luz’ es en coautoría suya con Fher y Juan Luis Guerra, ¿en qué cree Sergio de Maná?Si, yo hice la música. Cuando hice la música no pensé de qué iba a hablar, cuando Fher me enseña la letra dije ‘wow, qué bonita historia, qué bonita forma de expresar o contar cómo coinciden dos personas’. Creo en Dios, nací en un hogar católico, no soy muy practicante la verdad, pero más que religioso me considero una persona espiritual, pero por supuesto que creo en Dios o una divinidad o lo que sea, sea como lo entiendan, pero claro que sí hay algo supremo.Aquí más noticias que son tendenciaTemas: