Las semillas de girasol lideraron el ranking con un crecimiento del 1.366% interanual en volumen, seguidas por los porotos comunes negros secos desvainados con el 865% y los hilados de algodón con el 863% (Foto: Shutterstock)El sector agroindustrial argentino afianzó su rol como principal generador de divisas durante el primer cuatrimestre de 2026. Según datos de la Subsecretaría de Mercados Agroalimentarios procesados en base al INDEC, las exportaciones del sector alcanzaron 11.318 millones de dólares en valor, con un volumen total de 29,67 millones de toneladas. Estas cifras consolidan a la agroindustria como el eje central del comercio exterior argentino en el período analizado.De los 332 productos agroindustriales exportados en el período, 209 registraron crecimiento interanual, lo que equivale al 63% del total. En términos de participación, el sector concentró el 72% del volumen exportado y el 66% de las divisas generadas por el país durante los primeros cuatro meses del año, según informó la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía.PUBLICIDADEntre los rubros con mayor dinamismo, se destacaron algunos con incrementos que superaron ampliamente la media sectorial. Las semillas de girasol lideraron el ranking con un crecimiento del 1.366% interanual en volumen, seguidas por los porotos comunes negros secos desvainados con el 865% y los hilados de algodón con el 863%. Estos saltos reflejan tanto la recuperación de campañas anteriores como una mayor demanda internacional de estas materias primas.Otros productos con expansión significativa fueron los porotos secos (+381%), el sésamo (+190%) y el tabaco desvenado (+132%). En el segmento de lácteos, la manteca casi duplicó sus envíos con un alza del 109%, mientras que la leche en polvo creció un 44%. Las carnes también mostraron buen desempeño: los productos porcinos avanzaron un 84% y la carne bovina deshuesada congelada un 10%.PUBLICIDADEntre los granos, el trigo registró un crecimiento del 77% y la cebada del 41%. En frutas y economías regionales, el limón creció un 76%, el durazno un 51% y el ajo un 29%. El sector apícola también aportó: la miel creció un 84% en volumen exportado, consolidándose como uno de los productos con mejor desempeño relativo del período.Un indicador relevante del período es que 89 productos alcanzaron los máximos volúmenes exportados de la última década. Este dato señala que el crecimiento no responde únicamente a condiciones de corto plazo, sino que refleja una tendencia de expansión sostenida en múltiples segmentos de la cadena agroalimentaria.PUBLICIDADAdicionalmente, se reportaron 33 productos que no habían registrado exportaciones durante el primer cuatrimestre de 2025 y que sí lo hicieron en 2026, sumando 21,4 millones de dólares. Entre ellos figuran la batata, la grasa de cerdo, semillas de cártamo, manzana y pera seca, y carne caprina. La reaparición de estos productos en el flujo exportador amplía la base de diversificación de la oferta y reduce la concentración en pocos rubros.La diversificación de la canasta exportadora, con rubros que van desde semillas hasta hilados o helados, también plantea requerimientos logísticos heterogéneos: distintas temperaturas de conservación, tiempos de tránsito, normativas fitosanitarias y exigencias de embalaje (Foto: Shutterstock)El desempeño del primer cuatrimestre se da en un contexto de cambios en la política comercial que afectan directamente a la logística de exportación. La reducción y eliminación parcial de derechos de exportación facilitó el acceso de más productos al mercado internacional, mientras que la simplificación y digitalización de trámites aduaneros redujo fricciones operativas para los exportadores.PUBLICIDADA su vez, la apertura de nuevos mercados y los acuerdos comerciales en curso, como el tratado entre la Unión Europea y el Mercosur y el acuerdo con la EFTA, amplían el horizonte de destinos para la oferta agroindustrial argentina. Estas condiciones generan un entorno más favorable para la planificación logística de mediano plazo, al ofrecer mayor previsibilidad en los canales de distribución internacional.La magnitud del volumen movilizado, que rozó las 30 millones de toneladas en cuatro meses, demanda una infraestructura de transporte y almacenamiento que opere con eficiencia sostenida. El flujo de graneles, lácteos, carnes y productos frescos implica coordinación entre puertos, terminales de contenedores, transporte terrestre y refrigeración en origen, con estándares de trazabilidad cada vez más exigentes por parte de los mercados de destino.PUBLICIDADLa diversificación de la canasta exportadora, con rubros que van desde semillas hasta hilados o helados, también plantea requerimientos logísticos heterogéneos: distintas temperaturas de conservación, tiempos de tránsito, normativas fitosanitarias y exigencias de embalaje. Gestionar esa complejidad de forma competitiva será clave para sostener el crecimiento registrado en este primer tramo del año y proyectarlo hacia los meses siguientes.
Más de 200 productos agroindustriales argentinos crecieron en sus exportaciones entre enero y abril
El sector representó el 66% de las divisas generadas en el período y acumuló 29,67 millones de toneladas, con 89 productos que alcanzaron sus máximos volúmenes de la última década









