Los "sedientos" aficionados que acudieron a Arlington para presenciar el miércoles el encuentro de la primera jornada del grupo L del Mundial entre Inglaterra y Croacia se bebieron 45.349 cervezas en un bar cercano al estadio AT&T. El local Texas Live! destacó que vendió más cervezas que lo que suele ser habitual en un partido de play off de los Dallas Cowboys, en una jornada con altas temperaturas que propició que los seguidores de ambos equipos se refugiasen en bares antes del comienzo del partido.La presencia de los hinchas ingleses también se notó en Dallas y más concretamente en el Londoner Pub, local de inspiración británica, que se vio desbordado por los seguidores del conjunto de Los Tres Leones, que se bebieron 5.000 cervezas la noche del sábado y fue complicado desalojarlos. Los escoceses también sedientos de alcoholLos aficionados de Escocia empezaron a planear la fiesta en cuanto se enteraron que su país iniciaría su novena participación en una Copa del Mundo en Boston.

“Sabía que habría un tsunami de la Tartan Army (aficionados de Escocia)”, señaló Jason Waddleton, oriundo de Escocia y propietario de The Haven, un restaurante y bar escocés en Boston desde 2010.Primero, la gobernadora de Massachusetts, Maura Healey, aceptó extender temporalmente el horario de servicio en bares y restaurantes durante la Copa del Mundo. Después llegaron miles de escoceses (una estimación afirma que hasta 50.000) que descendieron sobre el área de Boston, incluida la cercana Providence, Rhode Island, que se ha convertido en una base de operaciones para muchos de ellos en las últimas semanas.