Por encima de Lionel Messi y del canadiense Jonathan David en la tabla de máximos goleadores del Mundial aparece ahora mismo un nombre insospechado, el de un hombre que hace menos de una década jugaba en la cuarta división germana mientras trabajaba de operario en una fábrica. Deniz Undav, que ni siquiera es titular en Alemania, entró el sábado en el minuto 60 ante Costa de Marfil y con su doblete cambió el rumbo del partido en Toronto para darle el triunfo (2-1) y el pase a dieciseisavos a la Mannschaft. El punta suma los mismos tres tantos que el astro argentino —aunque lleva un encuentro más— y que el delantero de la Juventus, además de las dos asistencias que repartió en la primera jornada en la goleada frente a la milagrosa Curazao (7-1), el país más pequeño en jugar nunca una Copa del Mundo. Ese día, el futbolista hasta ahora más prolífico del torneo también saltó al campo en Houston desde el banquillo para anotar un gol y regalar otros dos.AlemaniaALE 2 Deniz Undav 67', 93'C. MarfilC. 1 Kessié Franck 29'FinalDeniz Undav ha necesitado solo 56 minutos para facturar cinco acciones de gol. No había un jugador alemán que marcara en sus dos primeras apariciones en un Mundial desde que lo hiciera en 2002 Miroslav Klose, el máximo anotador de la historia del torneo junto a Messi con 16 tantos. Tampoco había un futbolista tan productivo desde el banquillo desde Italia 1990, cuando el camerunés Roger Milla dejó su huella con cuatro dianas y un pase definitivo. A sus 29 años, 30 ya el próximo 19 de julio, el delantero del Stuttgart disputa en EE UU, México y Canadá su primera Copa del Mundo, un hito que cuando tenía 21 y militaba en el Havelse de la cuarta división alemana ni siquiera podía imaginarse. “Allí combinaba el fútbol y los entrenamientos con un trabajo a tiempo completo de ocho horas diarias operando una máquina láser en una fábrica”, contó en una entrevista con el medio belga 7sur7.El nueve se marchó de casa de sus padres, una familia kurda de origen yazidí que huyó de Turquía tras el golpe de estado del dictador Kenan Evren en 1980, para probar suerte en las catacumbas del fútbol alemán después de que el Werder Bremen lo rechazara a los 14 años por su estatura. “Me dijeron que no tenía futuro con ellos porque era demasiado bajo [mide ahora 1,79 metros], se me partió el corazón, pero no perdí la esperanza”, explicó Undav, segundo máximo goleador de la Bundesliga esta temporada con 19 tantos, solo por detrás de los 36 del formidable y polifacético Harry Kane. En el Havelse no le quedó más remedio que compaginar el deporte con el trabajo. Con 17 años, el fútbol solo le daba 140 euros semanales. “Me levantaba sobre las cuatro de la mañana, iba a la fábrica, luego a entrenar y volvía a casa sobre las ocho de la noche y repetía la rutina al día siguiente. Tuve que trabajar allí para ganar dinero y poder vivir porque no podía sobrevivir solo con el fútbol”. Fue tres años más tarde, tras foguearse en dos clubes modestos como el Braunschweig y el Meppen, cuando Undav fichó por el Union Saint-Gilloise de la segunda división belga. Sus 25 goles fueron imprescindibles para el ascenso y el Brighton llamó a la puerta. El club inglés pagó ocho millones de euros por llevárselo a la Premier. Allí hizo cinco dianas en 22 partidos en la temporada 2022-2023. Al curso siguiente salió cedido al Stuttgart, que en 2024 desembolsó 30 millones de euros para tenerlo en propiedad. En el equipo alemán acumula 57 tantos y 31 asistencias en todas las competiciones, lo que equivale a 0,94 acciones de gol por partido. Sus estadísticas con la Mannschaft son incluso mejores, con nueve tantos y cuatro pases definitivos en 11 encuentros en los que ha disputado solo 432 minutos —equivalen a cuatro choques enteros y 72 minutos—. Undav resolvió el duelo el sábado ante Costa de Marfil, en el que a Alemania le costó un mundo generar ocasiones, con dos movimientos de killer experimentado. En el primero abrió a banda en el centro del campo y comenzó a esprintar en dirección a la portería. Le ganó la carrera a Kessie y después embocó a la red el centro de Amiri con un remate violento al primer toque. En el segundo, ya en el 94, se separó un metro del central para que Nmecha tuviera una línea de pase, controló con la derecha, se giró y fusiló con la izquierda. En la sala de prensa del Houston Stadium, el seleccionador del combinado africano, Emerse Faé, compareció molesto por la remontada in extremis: “Lo que más ha marcado este partido es la tranquilidad que ha tenido Undav para hacer el segundo gol”.El punta recibió el premio a mejor jugador del partido. “Para mí, llevarme el trofeo es extraordinario, pero lo importante es que ganamos”, celebró el primer futbolista de ascendencia yazidí en defender la camiseta de Alemania. Con la clasificación como primera de grupo atada para avanzar a dieciseisavos, Nagelsmann ya dejó entrever el sábado que valora si darle la titularidad ante Ecuador el día 25 en el MetLife Stadium de Nueva Jersey a un jugador que se define como “un tipo normal”: “No soy para nada de la generación ostentosa. No tengo gustos caros. No uso ropa de diseñador ni conduzco un coche enorme. Sé perfectamente lo que significa trabajar duro para ganarse la vida”.
La historia de Deniz Undav, el goleador de Alemania en el Mundial que trabajó de operario en una fábrica
El delantero, autor del doblete con el que la ‘Mannschaft’ remontó a Costa de Marfil, fue rechazado a los 14 años por el Werder Bremen debido a su estatura y tuvo que foguearse en la cuarta división germana y la segunda belga para llegar a la élite










