Pamplona (EFE).- Coincidiendo con el Día Mundial de la ELA, la Asociación Navarra de ELA (ANELA) ha inaugurado una nueva sede que duplica el espacio de la anterior y permitirá ampliar la atención y reforzar los servicios de apoyo a personas afectadas y familias, porque “la ELA no se puede curar, pero sí cuidar”.
La Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA) es una enfermedad neurodegenerativa del sistema nervioso, de origen desconocido y sin tratamiento eficaz, caracterizada por una atrofia progresiva de la musculatura voluntaria del organismo. Navarra registra en torno a 55 casos, de los 4.000 que hay en España.
Según el presidente de ANELA, Montxo Iriarte, la inauguración de la nueva sede es “un paso importante para la asociación, que da respuesta a una creciente demanda de atención y que nos permitirá ampliar y mejorar el apoyo que ofrecemos».
Una de las afectadas, durante la lectura del manifiesto. EFE/Cedida
«Es un avance necesario en un momento en el que también se están dando pasos a nivel normativo como la puesta en marcha del nuevo grado III+ de dependencia, que abre la puerta a nuevas ayudas para el cuidado en los domicilios de las personas con ELA y que ya se puede solicitar en Navarra”, ha añadido en una nota.













