La inocencia de Cristina Fernández de Kirchner es una convicción que sostenemos desde el primer día y que seguiremos defendiendo en todos los ámbitos institucionales, nacionales e internacionales. A nuestro entender, Cristina nunca fue juzgada por jueces imparciales en la Justicia Federal. Por el contrario, durante todo el proceso se vulneraron garantías esenciales del Estado de Derecho, particularmente los principios de independencia e imparcialidad judicial.Por eso resulta imprescindible analizar la actuación de cada uno de los jueces que integraron las mayorías que intervinieron en la denominada causa Vialidad. Julián Ercolini fue el magistrado natural de la denuncia presentada en 2008. En aquel momento, entendió que no era competente para intervenir porque los hechos denunciados habían ocurrido en la provincia de Santa Cruz. La investigación fue entonces llevada adelante por la Justicia santacruceña, que se expidió en primera, segunda y tercera instancia. Cosa juzgada. Sin embargo, ocho años más tarde, ya iniciado el gobierno de Mauricio Macri, Ercolini modificó sorpresivamente su criterio y resolvió reabrir la causa a partir de una denuncia presentada por Javier Iguacel, entonces titular de Vialidad Nacional. Lo hizo, además, contrariando el criterio de los propios peritos que el organismo había designado para auditar las obras.