Ginés Donaire I Jaén, (EFE).- La jiennense Josefina Manresa no solo fue la esposa del poeta alicantino Miguel Hernández, sino que se convirtió en su musa y en la principal guardiana del Legado Hernandiano, para lo que tuvo que sortear no pocas presiones de la dictadura franquista.

Ahora, al cumplirse el 110 aniversario del nacimiento de esta mujer, nacida en Quesada (Jaén) porque su padre estaba trasladado allí como guardia civil, sus paisanos han querido rendir tributo a la mujer que se convirtió en centinela de la memoria del poeta universal.

“En la vida y obra del poeta universal y oroliano de nacimiento Miguel Hernández existió una persona imprescindible a la que siempre regresa y le inspira sus poemas más hermosos, esa mujer era Josefina Manresa Marhuenda, su compañera, esposa y musa”, escribe Miguel Ángel Rodríguez Tirado, coordinador de esta obra editada por la Asociación Cultural Amigos de Rafael Zabaleta.

Cuentan los paisanos de Josefina Manresa que tanto fue el arrojo y tenacidad de la viuda de Miguel Hernández por preservar la memoria de su marido que llegó a burlar la represión franquista guardando los cientos de legados, cartas y documentos en lugares tan inverosímiles como los costales utilizados para guardar el trigo.