Abelardo de la Espriella ha cerrado este sábado su campaña asistiendo a una entrevista realizada por la revista Semana. En directo y desde Barranquilla, donde está la sede de campaña del ultraderechista, la comunicadora y antigua aspirante presidencial Vicky Dávila hizo preguntas que permitieron al candidato hablar de sus planes de gobierno sin tocar asuntos incómodos. Entre risas, cantos y regalos, el abogado penalista ha vuelto a retar al presidente Gustavo Petro, que ha criticado el sistema electoral: “La Constitución prescribe que, en caso de que el Gobierno desconozca el orden constitucional, el Ejército debe intervenir para restaurarlo. El juramento [de la fuerza pública] no es para favorecer al régimen que se quiere quedar”.El candidato también se ha referido a varias polémicas que rodean a su contrincante, el senador izquierdista Iván Cepeda, o a su sector político. Por un lado, ha cuestionado que el presidente no haya admitido los resultados de la primera vuelta. “Existe una vasta tradición [electoral] y lo que busca Petro es seguir socavando el prestigio de las instituciones”, ha señalado. Por otro lado, se ha referido a las votaciones en zonas controladas por los grupos armados: “A mucha gente que vota en territorios la han obligado a desplazarse, pero hay que hacer de tripas corazón y salir a votar porque la única manera de recuperar la seguridad y la institucionalidad es eligiendo una fórmula independiente en lo político y económico”.Las encuestas, por ley publicadas solo hasta una semana atrás, y los mercados de predicción dan por ganador a De la Espriella. Pero el candidato ha advertido que no se siente “ganador” y ha instado a sus partidarios a no confiarse, en una recta final en la que se lucha voto a voto y en la que Cepeda ha recalculado su estrategia para tener más presencia en redes sociales —en paralelo a esta entrevista, el senador ha hablado con el influencer Yeferson Cossio- y movilizando a sus bases. “El llamado es a la acción, porque el partido no se acaba hasta que se termina, no podemos pecar por exceso de confianza. Yo no pienso que ya gané porque estamos enfrentados a una mafia radical de izquierdas que hará lo que sea para aferrarse al poder”, ha exhortado De la Espriella. Aun así, se muestra optimista con conseguir “entre 13,5 y 14 millones de votos”, cuando en primera vuelta sumó 10,3 millones y Petro resultó elegido en 2022 con 11,3 millones.El penalista, que ha hecho gala de su capacidad histriónica durante la charla, también se ha referido a una polémica que lo ha perseguido durante toda la campaña: su manejo de la que sería su oposición. Unas declaraciones en las que dijo que “destripará la izquierda” provocaron un gran malestar entre los votantes progresistas, que aseguran sentir miedo de ser perseguidos si el ultra llega a la presidencia. Sin contrapreguntas, el candidato ha afirmado: “Tranquilos, las minorías. Mi límite es la Constitución. Si hay normas, las acato así no esté de acuerdo. No les voy a quitar derechos”. A lo largo de la campaña ha avisado estar en contra de derechos como el aborto o el matrimonio igualitario.A la vez, ha hecho varias promesas, como aumentar los subsidios a los adultos mayores de 250.000 a 400.000 pesos. Se ha comprometido a no acabar con instituciones como el Sena o el Icbf en su planteamiento de recorte del Estado en un 40%. A su vez, ha recalcado que “los pobres” tendrán “un lugar especial” durante su Gobierno.Durante más de dos horas de conversación, el candidato ha cantado vallenatos y rancheras —en momentos junto con la misma Dávila—, ha recibido regalos por parte de la entrevistadora y ha leído cartas escritas por sus hijos, que subieron a la tarima. Él y ellos portaban la camiseta de la Selección Colombia, un símbolo que se ha convertido en una gran disputa con la izquierda en medio del Mundial de fútbol. De la Espriella ha llegado a emocionarse casi hasta las lágrimas cuando Dávila le obsequió una fotografía de su tía, Beatriz, cuya muerte evoca como el motivo de su conversión al catolicismo. Según el aspirante, desde hace seis años es creyente, un hecho que le ha facilitado obtener el voto más religioso del país. De parte de la comunicadora recibió además una novena del Señor de los Milagros de Buga, una de las devociones católicas más importantes de Colombia. Fue en Buga, ciudad ubicada en el suroccidente del país, que cerró su presencia en plazas públicas la semana pasada.Su fórmula vicepresidencial, José Manuel Restrepo, ha tenido un espacio en el micrófono. Luciendo también la camiseta de la selección, el economista ha destacado al penalista, mostrándolo como “un verdadero líder que se ganó el corazón de los colombianos”. De la Espriella bromeó que las únicas diferencias entre ambos es que a él no le gusta la changua, un caldo popular en el centro del país, y que está en desacuerdo que Restrepo use calcetines en el Caribe con tan altas temperaturas. “¿Si al señor Cepeda le pasa algo siendo presidente, quedan tranquilos con la señora que eligió de vicepresidente?”, ha preguntado De la Espriella a un auditorio lleno de simpatizantes. “Nooo”, han gritado en coro, una euforia que el candidato espera que se traduzca en votos suficientes para convertirse en presidente hasta 2030.
Abelardo de la Espriella: “Si el Gobierno desconoce el orden, el Ejército debe intervenir para restaurarlo”
El candidato ultraderechista atiende a la comunicadora Vicky Dávila horas antes de las votaciones, en una conversación que evita las preguntas incómodas
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