CONTENIDO publicitarioCon un avance muy por encima de lo programado, la segunda calzada de la Avenida Cañasgordas continua a paso firme en el sur del Valle.De acuerdo con la Gobernación del Valle del Cauca, el proyecto registra un avance del 57%, cuando lo previsto para esta etapa era apenas el 27%. Foto: Gobernación del Valle del Cauca21.06.2026 00:01 Actualizado: 21.06.2026 00:01
Por la tradicional Avenida Cañasgordas, donde a diario transitan más de 360.000 usuarios, cuadrillas de obreros, ingenieros y maquinaria marcan el avance vertiginoso de las obras de construcción de la segunda calzada que reducirá los tiempos de desplazamiento entre Cali y Jamundí. Detrás de la polisombra ya asoman ciclorrutas, espacios peatonales y pasos de fauna que transformarán este corredor.Gabriel Viña Gastaca, quien desde su negocio ha visto a la Avenida Cañasgordas pasar de una vía de paso rápido a la congestión que creció a la par del desarrollo habitacional del sur del Valle del Cauca, recuerda algunas escenas cotidianas que se vivían en el pasado, cuando largas filas de vehículos, motociclistas intentando avanzar entre el tráfico, estudiantes camino a sus universidades y trabajadores calculando con anticipación cuánto tiempo necesitarían para llegar a Cali o regresar a Jamundí complicaban la movilidad de este importante corredor.“Era una obra que la gente estaba esperando. La zona creció muchísimo y se necesitaba una vía que respondiera a esa realidad”, cuenta Gabriel Viña.Hoy, este hombre es testigo de los avances de este proyecto de la Gobernación del Valle del Cauca, con apoyo de la Alcaldía de Cali, que consolida una de las apuestas de infraestructura vial más importantes del departamento.Las obras en la Avenida CañasgordasDe acuerdo con la Gobernación del Valle del Cauca, el proyecto registra un avance del 57 %, cuando lo previsto para esta etapa era apenas el 27 %. El ritmo ha sido tan acelerado que varios tramos ya muestran la nueva cara que tendrá esta vía.La intervención comprende 6,1 kilómetros entre el río Pance y la glorieta de Alfaguara. El proyecto contempla dos nuevos carriles de 3,65 metros de ancho, ciclorruta bidireccional, andenes peatonales, iluminación, puentes y obras complementarias diseñadas para mejorar la movilidad y la seguridad de quienes diariamente utilizan este corredor.La expectativa es que, una vez terminada la ampliación, los recorridos entre Cali y Jamundí puedan reducirse hasta en 30 minutos, un cambio significativo para quienes diariamente pasan parte de su día en desplazamientos.“Esta es una obra que representa calidad de vida. No estamos hablando únicamente de construir una nueva calzada, estamos hablando de que miles de personas puedan recuperar tiempo, llegar más temprano a sus hogares y movilizarse de manera más segura. Ese es el verdadero impacto de la infraestructura cuando se hace pensando en la gente”, aseguró la gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro.Aunque la obra continúa en ejecución, habitantes y comerciantes aseguran que la transformación ya es visible.Gabriel Viña recuerda que, como ocurre con muchos proyectos de gran impacto, al comienzo existían dudas entre algunos vecinos por los tiempos de ejecución y las posibles afectaciones.Sin embargo, esa percepción ha cambiado con el avance de los trabajos. “La gente está sorprendida de lo rápido que va todo. Estamos acostumbrados a obras eternas, pero aquí vemos organización y cumplimiento”, afirma.Obras en la Avenida Cañasgordas. Foto:Gobernación del Valle del CaucaPara él, uno de los aspectos más importantes ha sido que el proyecto no solo contempla nuevos carriles para vehículos, sino también mejores condiciones para peatones, motociclistas y deportistas.En una región donde miles de ciudadanos viven en un municipio y trabajan o estudian en otro, la movilidad tiene un impacto directo sobre la calidad de vida.Media hora menos en una vía puede significar llegar a tiempo a una cena familiar, acompañar las tareas de los hijos, descansar más o simplemente recuperar momentos que antes se quedaban atrapados en el tráfico.Por eso, para comerciantes como Luz Mila Montesino, la ampliación representa una oportunidad que va más allá de mejorar la movilidad. “Esto trae progreso para todos. Para nosotros los emprendedores, para quienes viven aquí y también para los deportistas que usan esta vía todos los días”, asegura.La misma expectativa la comparte Laura Sofía Medina, quien considera que una mejor conexión permitirá dinamizar la economía local. “La vía va a quedar mucho mejor y eso traerá más personas, más movimiento y más oportunidades para quienes tenemos negocios aquí”, comenta.Actualmente, diferentes frentes de trabajo avanzan de manera simultánea. Algunos sectores ya cuentan con estructura vial definida, instalación de asfalto y adecuación de espacios peatonales.También continúan las labores en estructuras fundamentales como los puentes sobre los ríos Pance y Jamundí, así como obras de drenaje, estabilización y adecuaciones complementarias.Una vía pensada más allá de los carrosUno de los elementos diferenciales del proyecto es su apuesta por una movilidad integral.Durante años, la Avenida Cañasgordas fue refugio de ciclistas y deportistas, sobre todo los fines de semana. El problema era que no había más opción que compartir calzada con los carros.Con la construcción de una ciclorruta bidireccional de 6,1 kilómetros y 2,5 metros de ancho, la nueva infraestructura ofrece mayor seguridad a quienes utilizan medios alternativos de transporte.“Vamos a tener un carril exclusivo para nosotros. Eso significa más seguridad y tranquilidad”, señala Henry García, ciclista habitual del corredor.A esto se suman andenes peatonales y espacios públicos pensados para mejorar la experiencia de quienes transitan por la zona.La obra también incorpora un componente ambiental que incluye la siembra de más de 5.600 árboles, recuperación de zonas de guadual y pasos de fauna para proteger especies silvestres presentes en el corredor.Detrás del avance físico de la obra hay otro componente que sus habitantes destacan: la participación ciudadana.Antes del inicio de los trabajos se realizaron espacios de socialización con comunidades, residentes, comerciantes y líderes del sector para resolver inquietudes y escuchar propuestas.Ese proceso permitió consolidar una veeduría ciudadana que hoy acompaña la ejecución del proyecto.“Hemos participado en reuniones constantes y vemos un avance superior al esperado”, explica José Javier Pabón, vicepresidente de la veeduría.La Gobernación del Valle habilitó además la plataforma digital ‘Valle Transparente’, donde cualquier ciudadano puede consultar contratos, presupuestos y tiempos de ejecución de la obra. La idea es que quien quiera saber cómo se está invirtiendo el dinero público en su departamento tenga la información a un clic.Para los habitantes del sector, esa comunicación ha permitido generar confianza alrededor de una intervención que transformará una de las entradas más importantes al sur del departamento. Sigue toda la información de Más Contenido en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.










