Según los últimos indicios, el candidato de la derecha radical, Abelardo de la Espriella, ganará con holgura las elecciones presidenciales que se celebran este domingo en Colombia. Cuenta con una mayoría aplastante en la siempre conservadora ciudad de Medellín. De modo que llamó la atención encontrar el jueves, en un cruce de calles del opulento distrito de El Poblado, delante del Dunkin' Donuts, a un grupo de ruidosos seguidores del abogado multimillonario, pidiendo a gritos el voto por el abogado ultra. Vestían camisetas amarillas de la selección de fútbol y ondeaban banderas chillonas que rezaban “Firmes por la patria”.Seguidores de Abelardo de la Espriella (AP Photo/Ivan Valencia)Ivan Valencia / Ap-LaPresseLas últimas encuestas —de empresas extranjeras, ya que las nacionales están prohibidas— dan una ventaja en todo el país para De la Espriella de más de siete puntos frente a su rival de izquierdas, Iván Cepeda. Pero con una diferencia de solo 6.700 votos entre los dos candidatos en la primera vuelta, en la que De la Espriella alcanzó casi el 44% y Cepeda el 41%, la derecha no quiere cantar victoria. “No queremos sentirnos victoriosos. Esto está muy reñido”, dijo Sebastián Arboleda, coordinador político de la campaña Abelardo de la Espriella en Antioquia. El mismo De la Espriella parecía menos seguro que lo habitual. “Esto no se gana hasta que se gana”, afirmó en X.Tras presentar una denuncia por los presuntos delitos de lesa humanidad de de la Espriella a principios de década, cuando su bufete colaboró con el paramilitarismo, la campaña de Cepeda ha centrado los últimos ataques en el falso patriotismo del cantante y abogado de triple nacionalidad —colombiano, estadounidense e italiano— que tiene inmuebles de lujo en Miami y Florencia.Se presentó una demanda ante el Consejo Nacional Electoral (CNE) por la ambigüedad relacionada con el juramento de lealtad a EE. UU. que realizó el candidato en 2023 para hacerse con la ciudadanía. El CNE respondió que la Constitución colombiana “no contempla el hecho de poseer otra nacionalidad como una causal de inhabilidad para aspirar a la Presidencia”.Ante preguntas sobre la polémica, Sebastián respondió: “Abelardo tenía su vida solucionada, con la nacionalidad para vivir en Estados Unidos o Italia, donde se vive muy bien, se toma buen vino, se come muy buena carne; que venga a este país polarizado, con violencia, eso sí es patriotismo”. “Irse de EE.UU. o Italia, con tan buen vino, a vivir en Colombia, eso sí es patriotismo”El nuevo nacionalismo de la derecha colombiana, basado en camisetas amarillas y operáticos saludos militares, convive sin problemas con la intervención de Trump en la campaña, mediante otro mensaje de “apoyo total” a de la Espriella. Curiosamente, los demócratas en Washington entienden la contradicción mejor que los seguidores del recién creado partido Defensores de la Patria. Un grupo de congresistas estadounidenses publicó el jueves una carta pública de protesta por la “injerencia descarada” de la administración Trump que “viola los principios de soberanía nacional”. Pidieron también una investigación en la relación de De la Espriella con la parapolítica.La esperanza de Cepeda es que suba la participación en los barrios populares donde Petro tiene bastante apoyo. De los 40 millones de colombianos registrados, solo votaron 24 millones en la primera vuelta, lo que fue, no obstante, un nivel récord en un país donde, a diferencia de Perú o Brasil, el voto no es obligatorio. Pero ya se acabaron los tiempos en los que la alta participación beneficia solo a la izquierda. Sentado en el parque de El Poblado, Ronnie, afrocolombiano de barrio periférico, que trabaja en las lanchas turísticas del embalse de Guatapé, explicó: “Yo jamás he votado en mi vida. Pero le voy a dar mi voto a De la Espriella. Porque la derecha es una cosa y la izquierda es otra cosa. Abelardo nunca ha estado en la política; me gusta por estar defendiendo la patria”.Si el habitual aumento de la participación en la segunda vuelta no beneficia principalmente a Cepeda, la única ruta a la presidencia para la izquierda sería mediante un voto en contra del extremismo de De la Espriella de ex votantes del centro. Dado el rechazo que genera el discurso intolerante, misógino y homófobo del candidato conservador, no es descabellado pensar que esto puede ocurrir. Sergio Fajardo, el exalcalde de Medellín y gobernador de Antioquia que sacó un millón de votos en la primera vuelta, -ahora convertidos en oro-, no ha apoyado a Cepeda, pero sí ha rechazado explícitamente a De la Espriella. Muchos de los votantes indecisos son mujeres de clase media que pueden sentir un rechazo fuerte a De la Espriella.Muchos indecisos son mujeres que pueden sentir un rechazo fuerte a De la Espriella.Cepeda podría ganar votos solo por su serenidad y buenos modales frente a la personalidad narcisista de De la Espriella. Su amenaza con “destripar la izquierda” puede galvanizar el voto antipetrista, pero resultará ofensiva para muchos votantes. A fin de cuentas, casi 6.000 militantes del partido de izquierdas Unión Patriótica, entre ellos el padre de Cepeda, fueron asesinados por sicarios de la derecha entre 1984 y 2016.Por todos estos factores, no se descarta un resultado muy disputado a lo peruano. Cepeda “tiene un margen, pero no es muy grande”, dijo Julio Montoya, investigador de la Universidad de Antioquia. “Es posible que estemos ante un escenario en que la diferencia no llegue ni al uno por cien, es decir, solo unos miles de votos”.Seguidores de Abelardo de la Espriella en MedellinANDY ROBINSON