Libre de marcaPedro S�nchez y Bego�a G�mez, en el congreso del PSOE en Sevilla en diciembre de 2024.Actualizado Domingo,
junio
00:09Audio generado con IAZapatero se mostr� suav�n ante el juez Calama. Bego�a G�mez, por el contrario, suele hacerlo estirada -cuando comparece- ante el juez Peinado. Tambi�n suele criticarse al juez de las cuatro causas contra la emprendedora G�mez ciertas licencias. Calama dej� claro al ex presidente, cada vez que Zapatero puntualizaba o coloquiaba: �Acost�mbrese a que cuando yo hablo, tiene que guardar silencio�. Una clave del buen funcionamiento de la Justicia es el debido respeto y la incuestionable autoridad de los magistrados, que Zapatero ha mostrado aunque quisiera engatusar a Calama, no as� G�mez. As� que Peinado no se f�a de G�mez; no porque emplee sus leg�timos recursos sino de sus posibles trucos, consustanciales a sus aires y donaires.La exquisitez de Calama no contrasta con las controvertidas decisiones de Peinado. Es la actitud de G�mez la que contrasta con las de un acusado convencional a las puertas de del juicio oral. Esto es, Calama ha tenido en cuenta, al valorar posibles medidas cautelares, la �p�blica notoriedad� de Zapatero. Sin embargo, si de G�mez se ha defendido tanto su autonom�a e iniciativa propia para emprender negocios y tejemanejes, qu� tipo y grado de �p�blica notoriedad� ha de consider�rsele para garantizar sus derechos. Cuanta m�s �p�blica notoriedad� se le reconozca, m�s se la aproxima a un posible tr�fico de influencias, delito en el que es susceptible de incurrir �autoridad o funcionario� que se beneficie de su posici�n. G�mez suele bailar su posici�n a su antojo: de primera dama en China, a burbujeante experta en captaci�n de fondos europeos. G�mez borra y repinta las l�neas de sus roles.En noviembre de 2024, las partes solicitaron al juez retirar el pasaporte a la esposa de S�nchez. Peinado no lo hizo. Cuando fue citada, ella manifest� su intenci�n de no comparecer a declarar y recibir la querella de su �ltima imputaci�n. Lo justific� con una carta enviada desde Presidencia del Gobierno a la esposa de Lula confirmando que asistir�a a la cumbre del G-20 para �avanzar hacia un futuro de una mayor igualdad y empoderamiento de la mujer�. La ciudadana G�mez se autoinviste de notoriedad p�blica cuando le conviene y a su antojo.Peinado ha cambiado de opini�n en relaci�n con la retirada de su pasaporte. Abre juicio oral contra G�mez, no quiere triqui�uelas, ni escapadas ocasionales ni interrupciones que conviertan el juicio en un Pek�n Expr�s. Peinado gira el papel que contiene el auto: G�mez dispone de escolta; pero en unos meses podr�a no tenerla [�la condici�n de presidente es algo ef�mero�, recuerda Peinado], entonces el riesgo de fuga, huida o cambio de planes aumentar�a, aunque no fuese por los delitos cometidos por G�mez.Los sindicatos policiales critican con dureza la medida. Pero Peinado tiene muy calado a Marlaska. El propio Peinado rechaz� escolta cuando acudi� a tomar declaraci�n a Bola�os; no se fiaba de los agudos o�dos de los hombres de Marlaska, que ha ido poniendo y quitando escoltas a G�mez en funci�n del showbusiness' Peinado cita a G�mez cada 15 d�as, precisamente, para no perseguirla.













