Ignacio Mejías, el protagonista de esta historia, era un periodista que vivía por y para el fútbol. Su fanatismo y su ingenuidad lo llevaron a aceptar una cita clandestina en la que le iban a dar los datos y las evidencias de la compra de unos partidos, pero aquel encuentro acabó siendo un anzuelo. Mejías terminó secuestrado por uno de los dueños del fútbol en Colombia, quien entre otras cosas, le contó que Alfredo Distéfano había traicionado a su gente.Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.21 de junio de 2026 - 01:01 a. m.Por Fernando Araújo VélezDe su paso por los diarios “La Prensa” y “El Tiempo”, El Espectador, del cual fue editor de Cultura y de El Magazín, y las revistas “Cromos” y “Calle 22”, aprendió a observar y a comprender lo que significan las letras para una sociedad y a inventar una forma distinta de difundirlas.fernando.araujo.velez@gmail.comEl Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.