Los reyes Guillermo Alejandro y Máxima encabezaron el apoyo a la selección de Países Bajos en el estadio de Houston durante el Mundial 2026 (REUTERS/Annegret Hilse)Después de seguir la primera fecha por televisión, la reina Máxima de Países Bajos pudo decir presente en el estadio de Houston junto Guillermo Alejandro y su hija menor, la princesa Ariane, para disfrutar del segundo partido de la selección europea en el Mundial 2026. Y hubo tiempo para la celebración, ya que se impuso por 5-1 ante Suecia. La presencia de la pareja real en uno de los palcos del estadio norteamericano fue interpretada como un gesto de apoyo institucional, pero también como un acto de conexión directa con la multitud teñida de naranja que alentó sin parar desde las tribunas. La manera en que eligieron vestirse, cada prenda y accesorio, apuntó a reforzar esta doble intención.PUBLICIDADLa pareja real junto a su hija menor, en el Mundial 2026 (Foto: Instagram @koninklijkhuis)La reina Máxima de los Países Bajos eligió un conjunto de sastrería contemporáneo, lejos de la rigidez de un vestido formal. Su look se compuso de una americana negra de textura ligera -crepé de lana- con solapas marcadas que enmarcaron su silueta. El toque de modernidad lo dio un top de punto acanalado en naranja terracota, visible bajo la chaqueta y con escote amplio, que sumó frescura y dinamismo al conjunto.La pareja real disfrutó de la victoria 5-1 frente a Suecia, en Houston (REUTERS/Annegret Hilse)Los pantalones, anchos y a tono con la americana, priorizaron la comodidad sin perder elegancia. La reina complementó con pulseras de oro, un reloj de correa oscura y su característico peinado liso, peinado levemente hacia un lado. La manicura impecable y los anillos en ambas manos aportaron detalles de sofisticación personal.PUBLICIDADEl accesorio destacado fue, al igual que el rey, la bufanda naranja institucional. Sobre la chaqueta oscura, el contraste generó un efecto de “color blocking” impactante y sumamente fotogénico. Guillermo Alejandro: formalidad con guiños al orgullo nacionalEl rey Guillermo Alejandro apostó por un traje de dos piezas azul marino oscuro, con un discreto patrón de raya diplomática que aseguró una imagen de autoridad y respeto por el protocolo. La camisa blanca de cuello rígido ofreció un fondo neutro y clásico, mientras que la corbata de seda en tono naranja satinado estableció un puente visual inmediato con los colores de la selección. PUBLICIDADEl palco principal se vistió de naranja con la presencia de la realeza, símbolo de respaldo institucional y cercanía con la afición (REUTERS/Annegret Hilse)El elemento disruptivo y más llamativo del estilismo fue la bufanda oficial de la afición, la “Orange”, tejida en acrílico y rematada con flecos. El patrón blanco con el león rampante del escudo neerlandés aportó un guiño inequívoco a la simbología patria. El rey decidió llevarla desenfadada, sobre los hombros y sin nudo, para que los detalles del traje siguieran visibles y la dignidad institucional no se viera opacada por el fervor futbolero.El rey se sentó al lado del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, y del ex futbolista neerlandés. Wesley Sneijder, subcampeón del mundo en 2010.PUBLICIDADLa sonrisa amplia de la pareja real durante el partido, captada por los fotógrafos oficiales, se explicaba también por el resultado en el campo: Países Bajos venció a Suecia 5-1 en un partido que quedará en la memoria de la afición neerlandesa. El próximo desafío para la Orange será el 25 de junio frente a Túnez en Kansas City, con la mira puesta en la clasificación (REUTERS/Phil Noble)La contundencia del marcador y el despliegue ofensivo del equipo dirigido por Ronald Koeman tuvieron como protagonista a Cody Gakpo, pero el inicio explosivo de Brian Brobbey marcó el ritmo desde los primeros minutos. Con goles de Brobbey (dos), Gakpo (dos) y Summerville, el conjunto neerlandés sumó tres puntos decisivos y se ubicó en la cima del Grupo F.PUBLICIDADDesde las redes sociales de la corona neerlandesa informaron además que la pareja real iba a decir presente más tarde en el partido que iban a disputar Ecuador y Curazao, por el Grupo E, desde las 22 de la Argentina.Mientras tanto, en lo que respecta a la selección de los Países Bajos, el próximo partido será el jueves frente a Túnez, a las 20, en el Kansas City Stadium de Missouri. Mientras la imagen de los reyes alentando desde el palco permanece como símbolo de una monarquía cercana, moderna y alineada con el sentir futbolero de su país, el equipo buscará asegurar el primer puesto del grupo y consolidar su candidatura en el torneo.PUBLICIDAD