No es necesario explicar en palabras lo que significa bahía San Blas para la pesca deportiva. Para los aficionados que aún no la conocen, es el sueño no cumplido; y para aquellos que sí estuvieron, las ganas continuas de regresar una y otra vez a ese lugar ambientado y preparado exclusivamente para esta hermosa pasión. Se vive y se respira pesca y eso la convirtió en una de las localidades más atractivas, ubicada bien en el sur de la provincia de Buenos Aires.

Si bien recibe turismo todo el año, el segmento otoño-invierno tiene un condimento especial: no sólo porque es donde mejores resultados de pejerrey se dan en los diferentes ámbitos, sino también porque el clima hostil (frío, viento y lluvia) obligan al pescador a estudiar las posibilidades antes de emprender un viaje que representa en algunos casos muchos kilómetros y varios días de disponibilidad, con la certeza de saber que es difícil tener tres o cuatro días de tiempo parejo y estable. Pero bahía San Blas tiene un as bajo la manga: siempre paga. Sólo se trata de saber leer las condiciones y conocer la zona para elegir correctamente el lugar de pesca. Ya sea en mar abierto, dentro de la bahía, la famosa ría y la “lagunita” (las últimas dos, tanto de costa como embarcado), siempre está la chance de obtener pejerrey de muy buen porte e incluso algo de variada, tal y como ocurrió en este último relevamiento de Weekend.