El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha elevado la “más enérgica queja” a la presidenta del Consejo General del Poder Judicial, Isabel Perelló, por el “grave cuestionamiento de la profesionalidad de los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado” después de que el juez Juan Carlos Peinado asegurase en su auto que los escoltas podrían “facilitar” la fuga de Begoña Gómez. El ministro Marlaska pone los hechos en conocimiento de Perelló para que adopte “las medidas que puedan resultar procedentes en uso de sus atribuciones”.

El juez Peinado puso por escrito en su auto que los agentes que se ocupan de las tareas de escolta de Begoña Gómez podrían “bien por iniciativa propia o siguiendo órdenes de sus superiores jerárquicos” colaborar “en la acción o acciones que se lleven a cabo para facilitar esa fuga”. Lo hizo en medio de su argumentación para imponer la retirada del pasaporte a la esposa del presidente como una medida cautelar para evitar que intente eludir la actuación de la Justicia en el mismo auto en el que propone la apertura de juicio oral contra ella.

A todo ello el instructor le suma que la condición de presidente del Gobierno de Pedro Sánchez “es algo efímero y, por tanto, transitorio” y esa protección de los agentes de los cuerpos de Seguridad del Estado puede desaparecer en algún momento, “lo que facilitaría, aún más, esa hipotética fuga”.