El gobernador del Banco de Francia (BdF), Emmanuel Moulin, espera "un crecimiento átono" en el segundo trimestre, tras la caída de la actividad del 0,1% en el primero, lo que justifica la revisión a la baja de la previsión para el conjunto del año al 0,5%, en lugar del 0,9% anteriormente.En una entrevista este sábado en la emisora France Inter, Moulin explicó esa atonía de la actividad en Francia en el segundo trimestre por el efecto de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, sobre todo como consecuencia del cierre del estrecho de Ormuz, que hizo que subieran fuertemente los precios del petróleo y del gas.
La revisión a la baja de las expectativas para 2026 -señaló- tiene que ver también con el mal comportamiento de la economía entre enero y marzo debido a dos cuestiones específicas de Francia, algunos problemas de aprovisionamiento de la industria aeronáutica y la tardanza en la aprobación del presupuesto del Estado ante la falta de mayorías parlamentarias.
El hecho de que no se adoptara el presupuesto hasta el 2 de febrero retrasó algunas decisiones empresariales y de los particulares, en particular en el sector de la vivienda, donde muchos esperaban en particular la concreción de ayudas para la renovación.













