Buenos Aires (EFE).- Las cenizas de los restos de Taty Almeida, referente de las Madres de Plaza de Mayo, que falleció el pasado domingo, se esparcieron este sábado en el paseo público, que es por casi medio siglo el escenario de su lucha por los derechos humanos en Argentina.
En un emotivo homenaje en la Plaza de Mayo, frente a la sede del Ejecutivo argentino, familiares, miembros de organizaciones de derechos humanos, fuerzas políticas y movimientos sociales y sindicales resaltaron la figura de Almeida como una de las mayores luchadoras por la causa de ‘memoria, verdad y justicia’ contra los crímenes de lesa humanidad de la última dictadura militar argentina (1976-1983).
La «ronda» en homenaje a Taty Almeida
Para iniciar el tributo, los presentes -algo más de un centenar de personas- dieron tres vueltas a la Pirámide de Mayo, en el centro de la plaza, la famosa «ronda» que las Madres hacen desde 1977 para reclamar por sus hijos desaparecidos a manos de la dictadura.
La ronda la encabezó una bandera de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, de la que Almeida era presidenta, que llevaron sus familiares y el activista por los derechos humanos Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz en 1980.












