La elección todavía no termina para Roberto Sánchez. Al menos no en su relato político. Este viernes por la noche el candidato de Juntos por el Perú apareció en el balcón del local de su partido para anunciar que no reconocerá una eventual derrota ante la derechista Keiko Fujimori. “En las próximas horas nuestro equipo legal interpondrá un recurso para la nulidad de las elecciones”, proclamó ante la multitud. Luego, con un tono de voz contundente, advirtió nuevas jornadas de protesta: “Se vienen movilizaciones históricas por la defensa del voto”.La movilización buscó dejar en claro que Sánchez está dispuesto a trasladar la disputa electoral a los tribunales y a las calles. Con Keiko Fujimori manteniendo una ventaja superior a los 42.000 votos cuando ya se ha escrutado el 99,6% de las actas, el candidato de izquierda parece decidido a no ponerle fácil el camino hacia la proclamación presidencial en su cuarto intento. Horas antes, miles de simpatizantes respondieron a su convocatoria para “defender el voto del pueblo”. La marcha comenzó en el Campo de Marte, en Jesús María, y avanzó hacia el centro de Lima atravesando la Plaza Dos de Mayo y la Plaza Bolognesi. Estuvo encabezada por Sánchez, sus dos vicepresidentas —la cusqueña Analí Márquez y la dirigente puneña Brígida Curo—, el secretario general de Juntos por el Perú, Roberto Zunini, y el exfiscal José Domingo Pérez, quien investigó durante casi una década a Keiko Fujimori por presuntos aportes ilícitos en sus campañas políticas, caso que se archivó recientemente. Las consignas reflejaban el clima de confrontación política que atraviesa el país. “Por justicia y dignidad, fujirata nunca más”, gritaban algunos. Otros respondían: “En costa, sierra y selva, Roberto ya ganó”. A quienes observaban desde las veredas les lanzaban: “Tú que estás mirando, también te están robando”.Pese a la tensión política, la movilización transcurrió sin incidentes y no se registraron enfrentamientos con la policía. Un importante contingente de agentes acompañó el recorrido y custodió la manifestación desde su inicio hasta el final. “Nosotros somos pacíficos. Lo hemos demostrado”, dijo Sánchez. El voto exteriorLas razones de la marcha se encuentran en las denuncias que Juntos por el Perú viene formulando contra el proceso electoral. El principal cuestionamiento gira en torno al tratamiento de los votos emitidos en el extranjero. El heredero político de Pedro Castillo sostiene que en la segunda vuelta no se digitalizaron las actas, como sí sucedió en la primera vuelta. “¿Por qué cambiaron las reglas en la segunda vuelta? No se ha respetado la cadena de custodia. Han entregado las actas en bulto, en cualquier paquete”, afirmó durante su discurso.La Cancillería ha rechazado categóricamente esa versión. A través de un comunicado explicó que el aplicativo utilizado para escanear actas en parte de los consulados durante la primera vuelta era una herramienta complementaria solicitada por la ONPE y aplicada solo en 108 de las 180 oficinas consulares. Según el ministerio, los problemas técnicos reportados por diversos consulados llevaron a que no se empleara en la segunda vuelta. También aseguraron que no existió ninguna ruptura en la cadena de custodia y que todas las actas llegaron intactas a la sede de la Oficina Nacional de Procesos Electorales.Sin embargo, el discurso del fraude ha comenzado a aparecer de manera cada vez más explícita. La mañana del viernes, durante una audiencia virtual del Jurado Nacional de Elecciones, los abogados de Juntos por el Perú admitieron por primera vez que la causal detrás de sus pedidos de nulidad era un presunto fraude, una palabra que Sánchez se ha cuidado mucho de pronunciar públicamente. Entrada la noche, el pleno del máximo órgano electoral rechazó en segunda y última instancia los recursos de apelación presentados por la agrupación para anular 1.751 mesas de Lima Metropolitana y otras 647 correspondientes a peruanos residentes en Estados Unidos. La decisión cerró definitivamente la vía legal. A ello se suma que, este sábado, el Jurado Electoral Especial también declaró improcedente la apelación que presentó Juntos por el Perú para anular 294 mesas en Argentina.La marcha del viernes también estuvo marcado por las medidas de seguridad adoptadas por las autoridades. El alcalde de Lima, Renzo Reggiardo, dispuso el cierre vehicular del Centro Histórico hasta el lunes. Por la noche, Sánchez denunció el hecho. “Hoy han rodeado a Lima de cercos para impedir nuestra marcha, pero no lo han conseguido”, dijo.Mientras tanto, Keiko Fujimori pasó la jornada en una posición muy distinta. Con una ventaja que continúa ampliándose lentamente en el conteo oficial, la lideresa de Fuerza Popular comenzó a responder preguntas sobre temas álgidos del Ejecutivo como si ya ocupara Palacio. “Cualquier pedido de indulto humanitario se analizará respetando la dignidad de la persona. No habrá persecución ni privilegios”, señaló sobre la posibilidad de disponer la liberación de expresidentes como Pedro Castillo o Alejandro Toledo, quienes purgan prisión en la cárcel de Barbadillo, al este de Lima.