En las primeras marchas del Orgullo en varios países de América Latina era común ver a personas con máscaras, bufandas o el rostro pintado. Detrás de esas imágenes de personas LGBTIQ+ que reclamaban visibilidad, reconocimiento y derechos mientras ocultaban su identidad había una historia de estigmatización, discriminación y persecución que marcó a los primeros movimientos sexodiversos de la región. Le contamos.Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.