Después de idas y vueltas, y varias conversaciones, las tres centrales sindicales (CGT, CTA Autónoma y CTA de las y los Trabajadores) coincidieron en comenzar a tejer acciones contra el Gobierno. En un contexto que señalan como difícil, el jueves por la tarde dieron el puntapié inicial para transitar un recorrido en conjunto. Durante el encuentro, los dirigentes coincidieron en la necesidad de fortalecer la unidad del movimiento obrero frente a un contexto económico y social “que afecta de manera directa a millones de trabajadores y trabajadoras”. Hay también otro motivo subterráneo por parte de la CGT para encarar este proceso: la necesidad de articular con diferentes sectores ante las dificultades que tienen algunos sindicatos para encarar medidas de fuerza. En la central obrera mencionan que la situación de La Fraternidad y la Unión Tranviaria Automotor (UTA), claves para que una protesta sea contundente, está cruzada por las multas millonarias que le impuso la administración Javier Milei por adherirse al último paro.

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