Hay máxima alerta en Medellín por un informe de inteligencia que se socializó esta semana en la planeación de las medidas de seguridad para la segunda vuelta presidencial. El documento, conocido por SEMANA, alerta que grupos clandestinos promoverían un “nuevo estallido social” si Abelardo de la Espriella, el candidato del movimiento Defensores de la Patria, le gana en las urnas a Iván Cepeda este domingo. Las autoridades detectaron que, una vez conocido el resultado de la primera vuelta, organizaciones ligadas a las estructuras urbanas de las guerrillas del ELN y las disidencias de las Farc convocaron a distintos eventos en el Valle de Aburrá para gestionar movilizaciones violentas en el escenario de que el Pacto Histórico no siga llevando las riendas de la Casa de Nariño.Elecciones presidenciales 2026: Colombia elige entre Abelardo de la Espriella o Iván CepedaEn el archivo se reseñó: “Se hace un llamado a un nuevo estallido social, como los del 2019 y 2021. En estos eventos, se suele promover el voto por Iván Cepeda y se harían incitaciones a pasar a las vías de hecho con el fin de evitar el triunfo del candidato de la Espriella”. Todo esto, se gestionaría a través de las instituciones de educación superior pública, donde se tiene confirmada la presencia de milicias urbanas.Los investigadores profundizaron en el estudio que el pasado 3 de junio, 50 horas después de la primera vuelta, 40 encapuchados se reunieron en la Universidad de Antioquia y distribuyeron propaganda política y un panfleto por medio del cual hicieron un llamado a “combinar todas las formas de lucha, haciendo referencia clara a que la política debía complementarse con la lucha armada”.Panorámica de Medellín. Foto: Alcaldía de Medellín.Aunque los hallazgos son anticipatorios y permitirá que la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá prevenga cualquier alteración del orden público después de la contienda de este 21 de junio, se aclaró que este tipo de acontecimientos violentos se pueden presentar en tres comunas de la capital de Antioquia: “La comuna 4, Aranjuez; comuna 10, La Candelaria; y comuna 7, Robledo”.Las sombras de un posible estallido social no solo están en Medellín. En la ciudad de Cali se comparte la misma preocupación, pues se le pidió a la Fiscalía investigar una supuesta instigación a delinquir, incitación a la violencia y promoción de alteraciones del orden público por mensajes publicados en WhatsApp, donde se invitó a la movilización de personas en dado caso de que los resultados no los beneficien.“No se queden mirando los partidos, vayan a votar”, el llamado para que el Mundial 2026 no se cruce con la definición del futuro de ColombiaEn declaraciones públicas, el ministro de Defensa, general (r) Pedro Sánchez, no ha descartado esa posibilidad: “La probabilidad de un disturbio violento, de vandalismo, podría llegar a existir. No porque sea una campaña que lo esté promoviendo, sino porque habría una que otra persona simpatizante radical que estaría motivando más ganar con el odio que ganar con las ideas”.El riesgo de manifestaciones violentas en Medellín no es la única preocupación de las autoridades. De igual manera, se detalló que las bandas criminales que están sentadas en la mesa de paz urbana estarían motivando el voto a favor de Iván Cepeda, dado que su gobierno sería un salvoconducto para poder avanzar en la negociación con la que sus estructuras, probablemente, podrían transitar a la legalidad.Votaciones en Medellín. Imagen de referencia. Foto: DIEGO ANDRÉS ZULUAGASegún el texto de inteligencia, este sería el argumento que las estructuras delincuenciales estarían promoviendo en las calles de la ciudad: “Una posible suspensión del proceso de paz influiría de forma directa en el aumento de los delitos o nuevas olas de violencia en algunos sectores de la ciudad. En un eventual levantamiento de la mesa, podrían reanudar hostilidades y aumentar la criminalidad”.A eso se suma las alertas de las autoridades por eventuales compra de votos; reuniones clandestinas entre campañas y supuestos emisarios de grupos armados; vetos a campañas políticas en diferentes comunas; presiones a comunidades; movimientos de personas para eventos de proselitismo político; y aparente composición de listados para asegurar votos.