El presidente Javier Milei se vio forzado a cambiar. No lo reconocerá públicamente pero sus actos hablan por sí mismo. Su ahora ex vocero y todavía jefe de Gabinete, Manuel Adorni, está golpeado. Muy golpeado. No puede comunicar. No puede anunciar. Ya no puede llevar adelante sus famosas conferencias de prensa en Casa Rosada. Su figura está dañada y no habrá nada que haga correr el eje sobre sus escándalos patrimoniales y de gastos. Este viernes el Presidente recibió a Adorni una vez más en la Quinta de Olivos. En un principio fue leído como un nuevo gesto de respaldo. “Gestión”, resumían cerca del jefe de Gabinete para explicar los motivos del encuentro, que se prolongó durante varias horas. Sin embargo los motivos fueron otros. Milei decidió cambiar la vocería. Es decir que ungió a un nuevo vocero presidencial. Se trata del pampeano Adrián Ravier. Un diputado nacional (que seguramente pedirá licencia) y que tendrá como principal objetivo comunicar los logros de la gestión.

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“La Vocería Presidencial estará enfocada especialmente en comunicar y explicar los principales hitos económicos de esta etapa de transformación”, sostuvo la cuenta oficial de esa área. El movimiento es lógico. Desde hace semanas el ministro de Economía Luis “Toto” Caputo no para de masticar broncas. Baja de la inflación, baja del riesgo país, récord de exportaciones y la confirmación de un préstamo del Banco Mundial por U$S 2000 millones, como garantía para que la Argentina vuelva a los mercados internacionales. Todo eso pasó por debajo del radar. Pero lo más insólito no es que hayan corrido a Adorni de la principal función de comunicar. Tampoco la necesidad de la Casa Rosada de instrumentar cambios que le permitan capitalizar anuncios. Sino que hasta el arribo del nuevo vocero está atravesada por las internas. Al igual que con su Gabinete, Milei parece no haber zanjado las diferencias internas y prolongado las tensiones. Ahora, en la comunicación oficial. Según fuentes consultadas, Ravier está “doblemente validado”. Es decir, no es “puro” de ninguna de las dos tribus, sino que surfea las diferencias internas. Hay quienes dicen que fue el “karino” Eduardo “Lule” Menem quien lo colocó en el rol de la vocería. Que Ravier viene trabajando para ser candidato a la gobernación en La Pampa. Que la plataforma de comunicar que el “país ingresa en una nueva fase de crecimiento y prosperidad” le permitirá potenciarse. En el sector del asesor Santiago Caputo también hicieron lo propio. Batieron el parche con la designación de Ravier, quien tiene un rol activo en la Fundación Faro que maneja la banda caputista y cuyo titular es el cordobés ultra montano de Agustín Laje. Desde el sector del asesor aseguran que Ravier hará una gran tarea y que la vocería estaba vacante desde hacía semanas y que es necesario poder capitalizar los logros económicos de la gestión. Las lecturas y las especulaciones acerca de qué bando (el karinista o el caputista) Salió victorioso se multiplicaron. En concreto Ravier mantendría buen vínculo con ambos bandos, y una relación directa con el Presidente. El jefe de Estado compartió hace pocas semanas un acto en el ex CCK, actual Palacio Libertad, junto al ahora vocero. Allí brindó una conferencia acerca del economista británico John M. Keynes. En el panel también estaba el economista Juan Carlos de Pablo. En concreto, la jugada de Milei permite conservar a Adorni y descomprimir en relación a su rol de vocero institucional, pero otorgándole a su vez mayores grados de influencia al asesor que reviste funcione en el Salón Martín Fierro de la Rosada. En el gobierno reconocen que la llegada del nuevo vocero podría venir con mayores modificaciones. De concretarse, las mismas quedarían para la semana entrante. Esos cambios podrían alcanzar a funcionarios claves como el secretario de Medios, Javier Lanari, quien en la práctica siempre fue el número 2 de Adorni desde el inicio de la gestión. De concretarse el pedido de licencia por parte de Ravier quien asuma en su lugar será el Martín Matzkin, que desde mayo del 2024 es el subsecretario de Programación Federal del Ministerio de Seguridad. En términos políticos responde a Patricia Bullrich. La llegada de Ravier tampoco estuvo exenta de polémica. Rápidamente en redes sociales reflotaron duros cruces justamente con Milei. “El caso del excelentísimo Ravier es la combinación del uso de la falacia del hombre de paja, poco rigor académico por sus falencias matemáticas”, sostuvo el Presidente en el ya lejano mayo del 2018.