Le gusta tanto el mar, que estuvo a punto de ser farero. La opci�n de convertirse en marinero tambi�n se le pas� por la cabeza en m�s de una ocasi�n. Pero, finalmente, lo que �ngel Carracedo (Santa Comba, A Coru�a, 1955) consigui� fue convertirse en �pescador de genes�. Y no en uno cualquiera.El director de la Fundaci�n Gallega de Medicina Gen�mica, catedr�tico de Medicina Legal y director del Grupo de Gen�mica del Centro Singular de Investigaci�n en Medicina Molecular y Enfermedades Cr�nicas (CiMUS) de la Universidad de Santiago de Compostela, entre otros muchos cargos, es uno de los cient�ficos de mayor impacto en todo el mundo tanto en el �mbito de la Gen�tica Forense como en la Gen�tica Cl�nica.Muchas de las pruebas que hoy en d�a se hacen en los laboratorios forenses de todo el mundo llevan su firma. Ha contribuido a esclarecer algunos de los casos penales m�s sonados. Y, adem�s, tambi�n ha descubierto nuevos genes y variantes gen�ticas implicadas en m�ltiples trastornos: desde el c�ncer a la esquizofrenia, pasando por las enfermedades raras o las cardiovasculares, una tarea en la que sigue embarcado.Sus aportaciones son tan amplias y variadas que bien parece un sabio renacentista. Pero cuando escucha el apelativo de �Leonardo Da Vinci de la Gen�tica�, �l enseguida niega con la cabeza y se quita importancia.�La Gen�tica es la misma. Yo tuve la suerte de vivir primero una revoluci�n en Gen�tica Forense que despu�s ha ido traslad�ndose tambi�n a la Gen�tica Cl�nica�, se�ala Carracedo, que cierra un poco los ojos cuando sonr�e y es tremendamente humilde.Para saber m�sDice que tuvo �la fortuna de subirse al carro de todas las revoluciones consecutivas� que se produjeron en la Gen�tica, pero la realidad es que muchos de esos carros los ha comandado �l.Por ejemplo, los de la innovaci�n e introducci�n de nuevas tecnolog�as para la identificaci�n forense. Los kits que se emplean en todos los laboratorios forenses del mundo incluyen marcadores descubiertos por el equipo de Carracedo.Tambi�n es m�rito suyo la introducci�n del estudio del ADN mitocondrial en la pr�ctica forense, as� como la determinaci�n de la ancestralidad, entre otros avances del fenotipado forense por ADN, es decir, la capacidad de determinar las caracter�sticas individuales de una persona a partir de una muestra biol�gica.De su mano, Santiago de Compostela se convirti� en un punto clave en el mapa de la Gen�tica; un referente cuya ayuda han pedido especialistas de todo el mundo.La determinaci�n de la ancestralidad permiti� dar con el culpable en el crimen de Eva BlancoSe nota que no le gusta hablar de casos forenses particulares, que prefiere centrarse en �la importancia de la investigaci�n para poder ayudar en delitos no resueltos�, pero a trav�s de su trayectoria pueden repasarse hitos clave en la historia de la justicia reciente a escala global.�La primera vez que se emple� el estudio del cromosoma Y en un caso forense en el mundo lo hicimos nosotros, en el llamado caso Baneheia [la agresi�n sexual y asesinato de dos ni�as en Kristiansand, Noruega, en el a�o 2000], que termin� con la identificaci�n de los dos culpables�, recuerda Carracedo, que, en toda la conversaci�n, apenas usa la primera persona del singular. Sentado en la biblioteca de la sede madrile�a de la Real Academia de Medicina, que acaba de nombrarle acad�mico electo de n�mero de Medicina Legal, el cient�fico cita a menudo a otros investigadores �sin los que nada hubiese sido posible�, remarca.Su equipo tambi�n fue pionero en la determinaci�n de la ancestralidad, una caracter�stica que ha permitido acotar mucho la b�squeda de posibles culpables en un delito criminal. �Se utiliz� por primera vez durante la investigaci�n de los atentados del 11-M�, pero quiz�s el caso m�s conocido en el que se emple� esta t�cnica fue el de Eva Blanco, la estudiante de 16 a�os que fue violada y asesinada en Algete (Madrid) en 1997.�La determinaci�n forense del fenotipo revel� que el culpable era probablemente de origen norteafricano�, explica Carracedo, quien aclara que ese dato permiti� a los investigadores centrar su b�squeda en varones con este origen que residieran en la zona en esa �poca. Tras tomar muestras de ADN a 300 voluntarios, identificaron a dos hermanos del agresor, Ahmed Chelh, que fue arrestado y acusado de asesinato en 2015 pero nunca lleg� a someterse a un juicio porque se suicid� en su celda en 2016.Su ayuda tambi�n fue clave para resolver la denominada Operaci�n Minstead, que llev� a la detenci�n de un violador en serie en Londres, entre otros muchos casos.Sin embargo, advierte, la Gen�tica no siempre ha podido aportar respuestas, como ocurri� en el caso Bret�n, �un ejemplo de que la vida real no es como CSI y a veces no se consigue ninguna informaci�n a trav�s del ADN�.�Ese caso se solucion� por el an�lisis antropol�gico de las piezas dentarias que se encontraron. Porque de esas piezas fue absolutamente imposible extraer ninguna muestra. Hab�amos trabajado con material carbonizado anteriormente. Analizamos en Santiago algunas muestras de v�ctimas del 11-S y conseguimos extraer ADN pero en este caso fue totalmente imposible�, lamenta.Se conmueve record�ndolo, como tambi�n lo hace al rememorar la identificaci�n del hijo de Clara Rojas, la parlamentaria colombiana que fue violada y secuestrada por las FARC. �La justicia colombiana exig�a una prueba de filiaci�n muy alta y la tuvimos que realizar nosotros en Santiago�.�En general, los casos medi�ticos los recuerdo con horror. Entiendo que los medios de comunicaci�n tienen que hacer su trabajo, pero, por mi personalidad, esa presi�n la he llevado mal, con mucha angustia. Inevitablemente recuerdo esos casos, pero tambi�n me acuerdo especialmente de otros casos an�nimos, como los casos de exculpaci�n, que fueron muchos�.El investigador hace una pausa en su discurso para subrayar que �el ADN no solo inculpa, tambi�n exculpa. Y, de hecho, su estudio tambi�n ha liberado de cadenas perpetuas e incluso condenas a muerte a muchas personas inocentes�.�l ya era un enamorado de la disciplina incluso antes de que vislumbrara la revoluci�n que iba a suponer. �Era muy buen estudiante, el primero de mi promoci�n y quer�a dedicarme a la Gen�tica, pero cuando hice el MIR y vi que era imposible, porque no hab�a la especialidad, dud� sobre ad�nde dirigirme�.Ah� fue cuando pens� en ser farero, una idea que finalmente descart� pero que s� aprovecharon sus tres hermanos peque�os, parte de la �ltima generaci�n de fareros del pa�s.Una conversaci�n con el profesor Luis Concheiro le llev� a decantarse finalmente por la Medicina Legal, una rama que le interesaba mucho porque, en cierto modo, lo llevaba en la sangre. �Uno de mis bisabuelos era un penalista muy bueno, que lleg� a ser conocido y se hab�a enfrentado a las ideas de [Cesare] Lombroso. Era algo que me llamaba mucho, as� que decid� apostar por esa especialidad sin olvidarme de la Gen�tica.Cuando empez� su andadura, tras una etapa de formaci�n en Suecia, la Gen�tica permit�a determinar poco m�s que el grupo sangu�neo en una muestra de sangre. Hoy, en cambio, con unas pocas c�lulas epiteliales se puede o bien confirmar con una probabilidad muy alta si la muestra pertenece a un sospechoso o bien determinar muchas de sus caracter�sticas.�Actualmente podemos decir muchas cosas del aspecto f�sico de esa persona de las que solo tenemos unas pocas c�lulas. Podemos saber el color de sus ojos, de su piel y su pelo, podemos determinar su origen geogr�fico, su ancestralidad y tambi�n podemos determinar bastante bien su edad, sobre todo si es joven�, explica el investigador, tambi�n un pionero en la Medicina Legal humanitaria, que sigue impulsando el empleo de la Gen�tica en la identificaci�n masiva de v�ctimas.Me preocupa mucho la Gen�mica dirigida al consumidor, que no se lleve a cabo con criterios �ticos y m�dicos adecuados y que no sea equitativaAunque mantiene sus responsabilidades en el Comit� forense de la Cruz Roja Internacional y conserva intacto su inter�s por la Gen�tica Forense, desde hace unos a�os, Carracedo se dedica fundamentalmente a la investigaci�n en Gen�mica Cl�nica, en la que tambi�n destaca.La clave de ese �xito, asegura, est� en haber conseguido la creaci�n de una estructura dentro del sistema de salud gallego, la Fundaci�n de Medicina Xen�mica del SERGAS, que aglutina todos los an�lisis gen�micos de la regi�n. Ese organismo, que �l dirige, es un centro de referencia en Medicina Personalizada, especialmente en el diagn�stico de enfermedades gen�ticas y farmacogen�mica.�Esto ha sido un �xito de dise�o y, sobre todo de gente. Yo no paro de hablar de gente porque la mejor cosa que tengo en la vida es la gente que me rodea�, subraya.Ahora mismo, bajo su paraguas hay 12 grupos de investigaci�n en distintas �reas: neurodesarrollo, c�ncer, enfermedades cardiovasculares, salud mental, enfermedades raras...Todos ellos, �pescando genes�. Porque, como se�ala Carracedo, �buscar genes de enfermedades no se diferencia mucho de la pesca y sus artes�.�Sabemos, por ejemplo, que pescar genes de predisposici�n al c�ncer hereditario es como pescar en un sitio en el que hay muy poquitos peces, pero sabemos c�mo atraparlos. Es complicado, porque no hay muchos, pero sabemos c�mo hacerlo. En cambio, pescar genes de trastornos psiqui�tricos, que son los trastornos m�s biol�gicos y m�s gen�ticos que hay, es como pescar en un sitio donde hay muchos peces pero apenas se puede pescar porque no tenemos los medios adecuados�. El caladero que ahora mismo le tiene absolutamente apasionado es el Proyecto IMPACT, una iniciativa para abordar enfermedades raras no diagnosticadas en todo el pa�s, �que se lleva todos los desvelos para conseguir que se mantenga. Creo que es el proyecto m�s bonito de mi vida�.Tambi�n est� embarcado en el proyecto Xenoma Galicia, un programa de cribado gen�tico de 400.000 personas dise�ado para poder predecir el riesgo de enfermedad com�n y avanzar en el descubrimiento de dianas para nuevos f�rmacos. �Va a ser una fuente importante de datos para investigaci�n y para crear riqueza en los sectores biotecnol�gico y farmac�utico�, augura el cient�fico, que ya ha vivido una revoluci�n y vislumbra otra en ciernes.�La erupci�n brutal de la IA, su combinaci�n con la Gen�mica y con el an�lisis de datos complejos puede traer avances fundamentales. Y creo que va a seguir un ritmo vertiginoso�, augura, para, acto seguido advertir de que esa innovaci�n �debe trasladarse con mucha cabeza y mucho cuidado�.�Me preocupa mucho la Gen�mica dirigida al consumidor, que no se lleve a cabo con criterios �ticos y m�dicos adecuados y que no sea equitativa�, concluye. �Es algo que me inquieta porque puede suponer abrir el camino a los charlatanes�.