Entre el recuerdo y la convicción, los fundadores de la editorial Amor Vincit, que toma su nombre de Virgilio —“Omnia vincit Amor”, explicaron cómo el amor por los libros se convirtió en su manifiesto y en una forma de resistencia frente a un mercado que, cada vez más, mide la literatura en cifras.Laura Valeria López Guzmán - @Lauravalerialo19 de junio de 2026 - 11:00 p. m.Imagen de una de las ediciones de Amor Vincint, una editorial independiente que apuesta por la literatura clásica.Foto: Amor Vincint,Entre libros y lecturas que iban de Rafael Pombo a El Quijote, pasando por enciclopedias, relatos bíblicos y literatura juvenil, nació Amor Vincit, una editorial fundada a partir de la memoria compartida de dos lectores, David Suárez y María Angélica Rodríguez, quienes con el tiempo convirtieron esa experiencia en una vocación. Su nombre, tomado de Virgilio —“Omnia vincit Amor”—, funciona como un manifiesto: el amor por los libros como fuerza que sostiene una práctica editorial consciente de su fragilidad económica, pero también de su...Conoce másTemas recomendados:El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.