A Peter Thiel no le anda el timbre. No es una manera canchera de arrancar una nota, una metáfora antitecnocapitalista ni nada por el estilo. De hecho, no sólo tiene ese problema, sino que en la casa inmediatamente pegada a la suya hay 10 o 15 muchachos trabajando como si al lado no durmiera uno de los hombres más poderosos del mundo. A Peter Thiel no le anda el timbre y le debe estar costando dormir con tanto ruido.
Recapitulemos. Sos Peter Thiel, una fortuna calculada en 30 mil millones de dólares, creaste con Elon Musk “Paypal”, la primera gran billetera virtual de Occidente, financiaste desde el vamos la creación de proyectos como Facebook, “Prospera”, una ciudad-empresa en Honduras, y hasta a J.D Vance, al que con el tiempo colaste como vice de Trump, sos el principal operador político y pensador de la Sillicon Valley militarizada, tus enemigos declarados son de la talla del Papa León XIV y sobre todo sos el dueño de Palantir, la empresa de big data que usa Estados Unidos para secuestrar Presidentes, bombardear Medio Oriente y ralear inmigrantes a las trompadas, un software que usan tantas áreas de aquel gobierno que si Max Weber siguiera vivo debería replantearse eso de que lo que caracteriza a un Estado es el monopolio de la violencia. Es que si sos Peter Thiel cosas como la vida y la muerte están literalmente al alcance de tu mano. El mundo entero a disposición, salvo por un detalle: te instalaste en Argentina y acá, a veces, no anda el timbre. ¿Será por eso que ya estás pensando en irte?










