La creciente concentración de los mercados bursátiles de Estados Unidos está redefiniendo el equilibrio financiero mundial. Según explicó Leonardo Alberto, las bolsas de Nueva York (NYSE) y Nasdaq pasaron de representar cerca del 30% del volumen global hace una década a concentrar actualmente alrededor del 45%, con un marcado predominio de las compañías tecnológicas.

Para el especialista, este cambio refleja una transformación estructural en la forma en que los inversores valoran los negocios. "Las empresas que están ofreciendo resultados futuros han tomado una clara ventaja a nivel de cotización", señaló, al referirse al protagonismo alcanzado por las firmas tecnológicas frente a las compañías tradicionales.

Alberto destacó además que el liderazgo histórico del NYSE comenzó a ceder terreno frente al Nasdaq. "En el 2020 el Nise todavía era el rey", recordó, al explicar que en apenas cinco o seis años el mercado tecnológico logró superar a la principal bolsa estadounidense en participación relativa.

El retroceso de las empresas históricas

El avance de las tecnológicas también está impactando sobre las tradicionales "blue chips" que integran el índice Dow Jones. Aunque estas compañías continúan generando ganancias y mantienen posiciones dominantes en sus sectores, enfrentan una creciente pérdida de protagonismo frente a empresas vinculadas a la innovación y la inteligencia artificial.