TOLEDO.- Castilla-La Mancha afronta con preocupación la llegada de la primera ola de calor del verano y hace un llamamiento a la máxima colaboración ciudadana para evitar incendios forestales en unos días en los que el riesgo se disparará por las altas temperaturas previstas. Tanto el Gobierno regional como el Ministerio para la Transición Ecológica han insistido este viernes en la necesidad de extremar la precaución ante una campaña que se presenta especialmente complicada.

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha reconocido que existe una especial inquietud ante las previsiones meteorológicas para este fin de semana y ha pedido a la población una "enorme responsabilidad" para evitar situaciones de riesgo. Durante un acto en Albacete, el jefe del Ejecutivo autonómico ha recordado que en lo que va de año ya se han registrado prácticamente el doble de conatos de incendio que en las mismas fechas del año pasado.

Aunque ha destacado que la región dispone de un dispositivo de lucha contra incendios del que los castellanomanchegos se sienten orgullosos, García-Page ha insistido en que la cooperación ciudadana es fundamental para reducir al máximo los riesgos en un contexto marcado por la llegada de temperaturas extremas.