Sala VOREl f�tbol ha dejado atr�s la est�tica del nuevo rico para convertirse en el gran escaparate de las marcas de lujoCucurella desciende del avi�n de la selecci�n vestido de Loewe.APActualizado Viernes,

junio

23:10El repertorio es magn�fico. Olise lleva un enorme Herm�s de 15.000 euros. Rabiot, un Louis Vuitton cl�sico. Mbapp� es fiel a Dior, aunque mi favorito es Thuram, con su Chanel verde de edici�n limitada... Las revistas de moda est�n fascinadas estos d�as con los bolsos (no bolsas de deporte: bolsos) que Les Bleus se han llevado a EEUU: "Lecci�n de estilo a la francesa", "Incre�blemente lujosos y totalmente patriotas"... No olvidemos que la mayor cotizada de Francia es una empresa de lujo (LVMH). Vaya si son patriotas.No deja de ser ir�nico que el f�tbol se haya convertido en uno de los grandes escaparates del lujo, cuando siempre se hab�a asociado el gusto de los jugadores con la cara m�s hortera y ostentosa de las marcas, la repudiada por el dinero viejo: los logos enormes, los cinturones de hebillas brillantes. Hoy, el lujo silencioso ha muerto, el sector sufre (las ventas de bolsos, su principal motor, han ca�do un 10% desde 2023, lo que supone un agujero anual de 7.000 millones de euros, seg�n el Wall Street Journal)... y acelera su apuesta por el f�tbol.Antes el Mundial era una batalla entre los cl�sicos de ropa deportiva: Adidas vs. Nike. En Qatar gan� Adidas, pero Vuitton avis� de lo que ven�a con un anuncio que enfrentaba a Messi y Cristiano... al ajedrez. Este a�o, la apuesta est�tica es formidable: Nike tira del archivo de Virgil Abloh para los estadounidenses, se al�a con Jacquemus para los franceses... Burberry y Balenciaga han lanzado campa�as futboleras. Demb�l� posa para Zegna, Mourinho para Ferragamo. Por su parte, los chicos de la selecci�n espa�ola visten por primera vez ropa de calle de una gran marca: Loewe. Hasta los m�s sosos de La Roja parecen modernitos, hasta los rizos de Cucurella tienen otro aire.Est� claro que el dinero no compra el gusto pero una prenda cara (con la calidad de sus materiales, el buen corte, su prestancia) s� puede mejorar el estilo propio... y el �nimo. "Me gusta vestir bien hasta para comprar el pan", dijo hace tiempo Kound�.Famoso por sus llamativos estilismos y su pasi�n por la moda (ha hecho campa�as con Jacquemus, le hemos visto en el front row de Vuitton), en una ocasi�n, cuando se metieron con las vestimentas de su selecci�n, amenaz� ir�nico: "A la pr�xima concentraci�n, llegaremos todos con el ch�ndal, las botas de tacos y una parka si llueve". Obviamente, Kound� no ha cumplido su amenaza: puede que antes a los jugadores les bastase un logo para presumir de estatus, pero ahora quieren presumir de estilo.