Editorial Expansi�nActualizado 19
JUN.
2026 - 22:25Embarcaci�n varada en los suburbios de La Habana, Cuba.Ernesto MastrascusaEFELa c�pula comunista aspira a satisfacer a Trump con cambios econ�micos y retener m�s tiempo el poder absoluto en la isla caribe�a.Despu�s de meses de una enorme presi�n econ�mica y diplom�tica por parte de Estados Unidos que ha llevado al l�mite la resistencia de una Cuba m�s empobrecida que nunca, el r�gimen comunista que controla la isla desde hace m�s de siete d�cadas sac� ayer la bandera blanca frente a Washington con el anuncio de la apertura radical de su econom�a a la inversi�n extranjera. Para solucionar la escasez alarmante de alimentos b�sicos, medicinas, carburantes y capitales, el Gobierno de Miguel D�az-Canel permitir� de forma escalonada la entrada de inversores privados en sectores hasta ahora bajo estricto control del Estado comunista como el bancario, el inmobiliario y el agr�cola -hoy terreno exclusivo de las cooperativas-. Incluso los cubanos residentes en el exterior, sobre todo en EEUU, y a los que La Habana hab�a considerado hasta ahora "traidores de la patria" quedar�n habilitados para hacer negocios e invertir en su pa�s de origen con las mismas condiciones que otros inversores extranjeros y que las empresas estatales. Esta reforma econ�mica es notablemente m�s ambiciosa que la t�mida apertura de 2010 aprobada bajo la batuta de Ra�l Castro, en la que se ampli� el sistema de cuentapropistas -propietarios- para permitir a las compa��as privadas contratar hasta 100 trabajadores. Ese l�mite decaer� en adelante, al igual que la obligaci�n de recurrir a las entidades empleadoras p�blicas para seleccionar al personal para trabajar en el sector privado. Lo que no habr� de momento es apertura pol�tica. La c�pula comunista aspira a satisfacer a Trump con estos cambios y retener m�s tiempo el poder.Opini�nEditorialeconom�aDonald Trump









