El aprendizaje del inglés continúa siendo uno de los principales desafíos del sistema educativo guatemalteco. Aunque el idioma forma parte obligatoria del Curriculum Nacional Base (CNB) en el nivel secundario y su enseñanza se ha expandido a la primaria, el país enfrenta una escasez de docentes especializados y limitaciones en la calidad de la formación.
De acuerdo con el estudio Inglés para la inserción laboral en Guatemala, elaborado en el 2024 por Inter-American Dialogue y Guatemala No Se Detiene, el Ministerio de Educación (Mineduc) cuenta con aproximadamente 1,000 docentes de inglés para atender la educación secundaria pública. Esto equivale a un profesor por cada 387 estudiantes, mientras que un mismo docente tendría que atender hasta 700 alumnos para cubrir la demanda existente.
A ello se suma otro desafío: cerca del 90% de los docentes de inglés del sistema público posee únicamente un nivel inicial del idioma. “Muchas veces estas personas no tienen las herramientas didácticas ni evaluativas para apoyar adecuadamente el aprendizaje de los estudiantes”, señala la investigación.
Para Karin Rossbach, directora del Departamento de English Language Teaching de la Universidad del Valle de Guatemala (UVG), la falta de docentes especializados representa uno de los principales obstáculos para avanzar hacia una educación bilingüe más amplia. “Nos hace falta una gran cantidad de docentes para cubrir y preparar a nuestra sociedad completa para este mundo globalizado y bilingüe”, afirmó.







