La adjudicación de un contrato para la construcción de viviendas modulares destinadas a un megaproyecto minero en San Juan reavivó el debate sobre el impacto real del RIGI en la economía local. La polémica surgió luego de conocerse que empresas chinas serán las encargadas de desarrollar parte de la infraestructura para alojar a miles de trabajadores vinculados al emprendimiento.

En diálogo con Canal E, el analista político y presidente del Instituto Progresar, Facundo Ahumada, sostuvo que el esquema de incentivos representa una oportunidad para atraer inversiones, aunque consideró necesario introducir ajustes que permitan una mayor participación de las empresas argentinas.

El RIGI y la necesidad de realizar ajustes

Ahumada destacó que el régimen impulsado por el Gobierno constituye una herramienta importante para captar capitales y promover grandes proyectos productivos. Sin embargo, remarcó que todavía existen aspectos que requieren revisión.

En ese sentido afirmó: "Es un buen modelo, pero no podemos cerrarnos en que es algo perfecto y no admite correcciones". Para el especialista, las modificaciones deberían orientarse a mejorar la competitividad de los proveedores locales sin afectar el objetivo central de atraer inversiones.