Este paisaje industrial ilustra el vasto potencial de inversión que el RIGI promete para Argentina, unificando sectores clave como minería, hidrocarburos y energías limpias, mientras nubes oscuras insinúan incertidumbre. (Imagen Ilustrativa Infobae)La pelea por quién abastecerá a los megaproyectos que buscan ingresar al Súper RIGI ya llegó al Congreso. La industria consiguió una de las modificaciones que reclamaba durante el debate legislativo: la incorporación de un cupo mínimo para proveedores locales en el dictamen de mayoría. Pero lejos de darse por satisfecha, ahora concentra sus esfuerzos en una nueva batalla que considera determinante para definir cuánto de esas inversiones terminará efectivamente en las fábricas argentinas.El punto en discusión es el alcance de ese requisito. El texto establece que al menos el 20% de las compras deberá realizarse a empresas locales, pero no diferencia entre bienes y servicios. Para la Unión Industrial Argentina (UIA), esa redacción corre el riesgo de diluir el impacto sobre la producción manufacturera, ya que una parte significativa de ese porcentaje podría cumplirse mediante contrataciones que inevitablemente se realizan en el país, como obras o servicios.PUBLICIDADLa incorporación del cupo representó un cambio relevante respecto de la propuesta original. Según explicó la directora ejecutiva de la UIA a Infobae, Laura Bermúdez, el proyecto enviado para su discusión no contempló ningún porcentaje mínimo destinado a la producción nacional. La modificación apareció durante el tratamiento en las comisiones de Presupuesto, Industria y Ciencia y Tecnología de la Cámara de Diputados, que emitieron dictamen de mayoría esta semana.Desde la entidad industrial destacaron ese avance, aunque remarcaron que todavía buscan modificaciones antes del tratamiento en el recinto. Su principal objetivo consiste en que el porcentaje obligatorio quede específicamente reservado para bienes con valor agregado local.PUBLICIDAD“El tema es que cuando no acotás este 20% a bienes, el porcentaje se lo termina llevando servicios, cosas que obligatoriamente las ibas a contratar localmente. Si queremos que haya integración local y desarrollo de proveedores, necesitamos que ese 20% se acote a bienes. Nuestro pedido principal es ése, sobre todo pensando que existe la capacidad industrial, existe oferta”, señaló Bermúdez.Martín Rappallini, presidente de la UIA
Súper RIGI: la industria redobla la presión para quedarse con parte de las compras millonarias
Tras conseguir respaldo en el plenario de comisiones el miércoles, el proyecto de ley avanza en el Congreso. El sector manufacturero reclama ajustes para asegurar una integración más profunda de proveedores argentinos











