NoticiaUn estudio de Fundesarrollo, Cesore y Atarraya advierte que sin decisiones de fondo en estos sectores será difícil reducir la pobreza en la región.Los candidatos irán a segunda vuelta. Foto: Archivo particularPERIODISTA19.06.2026 12:01 Actualizado: 19.06.2026 12:25
La región Caribe concentra cerca del 22 por ciento de la población colombiana. Sin embargo, también reúne algunas de las brechas sociales más profundas del país. Allí viven cuatro de cada diez colombianos en condición de pobreza multidimensional, persisten rezagos históricos en infraestructura, crecen las preocupaciones por la inseguridad y continúan las dificultades para garantizar servicios básicos como la energía y el agua potable. LEA TAMBIÉN Con ese panorama como punto de partida, Fundesarrollo, Cesore y Atarraya presentaron el informe 'Caribe 2030: prioridades para una agenda de desarrollo regional', un documento que busca llevar las preocupaciones y necesidades del Caribe colombiano al centro del debate nacional en momentos en que el país se prepara para elegir un nuevo presidente.Más que una recopilación de diagnósticos, el estudio plantea una hoja de ruta para la próxima década. Sus autores analizan 11 grandes temas que consideran decisivos para el desarrollo regional y formulan propuestas concretas para superar obstáculos históricos. LEA TAMBIÉN Entre todos los temas abordados, tres aparecen como determinantes para el futuro inmediato del Caribe: la seguridad, la energía y la infraestructura.Los investigadores sostienen que sin avances reales en estos tres frentes será difícil atraer inversión, generar empleo de calidad y mejorar las condiciones de vida de millones de habitantes.La inseguridad que amenaza la economía regionalUno de los mensajes más contundentes del informe es que la seguridad dejó de ser un problema exclusivo de las autoridades para convertirse en un factor que afecta directamente el desarrollo económico de la región.Los panfletos han generado miedo entre los barranquilleros. Foto:Redes socialesLos investigadores advierten que fenómenos como los homicidios y la extorsión han ampliado su alcance territorial y hoy impactan desde grandes empresas hasta pequeños comerciantes, transportadores y vendedores informales.El documento describe una realidad marcada por la multicriminalidad. En distintos territorios convergen economías ilegales asociadas al narcotráfico, el microtráfico, el contrabando, las disputas territoriales y estructuras criminales con alcance regional e incluso internacional. LEA TAMBIÉN Para los autores, uno de los errores más frecuentes ha sido intentar combatir estas dinámicas con fórmulas uniformes."La presencia de estructuras criminales, economías ilegales y disputas territoriales exige estrategias diferenciadas y adaptadas a las particularidades de cada contexto local", señala el informe.Golpear las finanzas del crimenUna de las principales recomendaciones consiste en trasladar parte de la lucha contra las organizaciones criminales hacia el terreno financiero.La extorsión es uno de los grandes problemas en el Caribe. Foto:Policía MebogSegún los investigadores, muchas estructuras ilegales siguen funcionando porque logran ocultar recursos y lavar activos a través de distintos sectores económicos.Por eso proponen crear sistemas de trazabilidad financiera, fortalecer las investigaciones patrimoniales, acelerar los procesos de extinción de dominio y aumentar la cooperación internacional para rastrear recursos provenientes del narcotráfico, el contrabando y otras economías ilegales.Tecnología, inteligencia y justiciaEl informe también plantea la creación de centros regionales de inteligencia criminal que integren información de la Policía, Fiscalía, Fuerzas Militares y autoridades locales. La idea es utilizar herramientas de analítica de datos y georreferenciación para anticipar movimientos criminales y focalizar intervenciones en corredores estratégicos, puertos y zonas de alta conflictividad.Más tecnología y medios de comunicación se requieren en la Policía. Foto:PolicíaOtro aspecto que preocupa a los investigadores es la percepción ciudadana sobre la baja capacidad disuasiva del sistema judicial. Por ello proponen crear unidades especializadas para combatir la extorsión y las economías criminales urbanas, además de incorporar herramientas tecnológicas que permitan acelerar investigaciones y judicializaciones.El documento advierte que la captura institucional sigue facilitando la expansión de estructuras criminales en diferentes territorios del Caribe. Frente a ello propone fortalecer los mecanismos de vigilancia sobre la contratación pública y brindar mayor protección a quienes denuncien hechos de corrupción.La crisis energética exige un modelo diferenteSi hay un tema que atraviesa buena parte de las conversaciones cotidianas en el Caribe es el de la energía.Durante años, las altas tarifas, los problemas de cobertura y las dificultades financieras de los operadores han generado inconformidad entre usuarios, empresarios y autoridades.El informe sostiene que el problema no puede seguir abordándose con soluciones diseñadas para otras regiones del país.El servicio de Air-e sigue bajo críticas. Foto:archivo / El TiempoLos investigadores consideran que la principal falla del sistema actual ha sido intentar aplicar un mismo modelo operativo y financiero a territorios con realidades completamente distintas.La situación es especialmente compleja porque el Caribe concentra cerca del 27 por ciento del consumo nacional de energía y registra una demanda creciente superior al promedio del país. Sin embargo, convive con altos índices de pobreza energética, informalidad laboral y baja capacidad de pago.En departamentos como Atlántico, Magdalena y La Guajira, la informalidad laboral alcanza niveles cercanos al 74 por ciento, una realidad que afecta directamente la sostenibilidad del sistema.La empresas Air-e tiene su sede central en el norte de Barranquilla. Foto:Vanexa Romero / EL TIEMPOLa principal propuesta consiste en crear un modelo diferencial para el Caribe colombiano.En lugar de depender de grandes esquemas centralizados, los investigadores plantean la conformación de entre tres y cinco empresas organizadas por departamentos o grupos de departamentos, con capacidad de responder a las características específicas de cada territorio.La idea es acercar la gestión a las necesidades locales, mejorar la capacidad de inversión y fortalecer la sostenibilidad financiera del servicio. LEA TAMBIÉN Otro de los desafíos identificados son los miles de hogares ubicados en barrios subnormales y territorios que aún no cuentan con normalización eléctrica.Para estos sectores se propone implementar programas especiales de formalización con participación comunitaria, apoyo de alcaldías y esquemas de transición tarifaria que permitan avanzar sin afectar a las familias más vulnerables.En las zonas rurales dispersas, donde el sistema convencional resulta costoso e ineficiente, la propuesta apunta al desarrollo de mini redes y soluciones complementarias adaptadas a las características de cada territorio.Infraestructura: la deuda histórica que sigue pendienteEl tercer gran eje del informe apunta a una realidad que los habitantes del Caribe conocen desde hace décadas: la falta de infraestructura continúa frenando el desarrollo regional.Para los investigadores, las inversiones en vías, puertos, aeropuertos, acueductos, alcantarillados y conectividad siguen siendo insuficientes frente a las necesidades de una región en crecimiento.El mar también se ha convertido en una amenaza en la vía Ciénaga- Barranquilla. Foto:InviasEl documento advierte que las deficiencias en infraestructura elevan los costos logísticos, reducen la competitividad y profundizan las desigualdades sociales.Entre las iniciativas consideradas prioritarias aparecen la modernización del aeropuerto Ernesto Cortissoz, el desarrollo de la navegabilidad del río Magdalena, el aeropuerto Cartagena-Bayunca, la ampliación del aeropuerto Las Brujas y el mejoramiento de vías secundarias y terciarias en departamentos como Cesar y La Guajira.También se destacan proyectos de adaptación climática como la estabilización costera de Juan de Acosta, las intervenciones para enfrentar la erosión en La Guajira y el macroproyecto de La Mojana.En materia de agua potable y saneamiento básico, el informe plantea acelerar obras como el Acueducto Regional del Norte en Atlántico, el nuevo acueducto de Santa Marta y la segunda fase de la represa del río Ranchería.Aspecto de Palomino. Foto:Eliana MejíaQuizá la conclusión más importante del estudio es que ninguno de estos desafíos podrá resolverse de manera aislada.Los investigadores proponen construir una agenda regional de largo plazo que involucre al Gobierno Nacional, gobernaciones, alcaldías, sector privado y academia.La meta es sacar adelante 58 proyectos estratégicos identificados por la iniciativa Casa Grande Caribe, con inversiones estimadas en 5.166 millones de dólares. LEA TAMBIÉN En el fondo, el mensaje de "Caribe 2030" es sencillo pero contundente: el desarrollo de Colombia pasa inevitablemente por resolver los problemas estructurales del Caribe. La región ya no quiere aparecer únicamente en los diagnósticos, reclama soluciones reales a una lista de problemas que se agudizan como consecuencia de la desidia oficial y el abandono.LEONARDO HERRERA DELGANS periodista de EL TIEMPO leoher@eltiempo.com y en X:@leoher70 Sigue toda la información de Colombia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.













