Dicen que los desamores son especialmente amargos. El ya conocido choque entre Donald Trump y Giorgia Meloni, antiguos aliados, subió de temperatura este viernes en un desagradable incidente, después de que el presidente de EEUU afirmara que la primera ministra italiana le “suplicó” hacerse una foto con él durante la cumbre del G7 celebrada a principios de semana. En una llamada telefónica con medios italianos el jueves por la noche, Trump aseguró que Meloni “probablemente estaba contenta de que hablara con ella. No tenía [yo] por qué hacerlo”, y añadió que “quería una foto conmigo desesperadamente. Yo no la habría hecho, pero me dio pena”. Las declaraciones cayeron como un jarro de agua fría en Roma, que desde los últimos rifirrafes con Trump (el más sonado a cuentas de la mala relación de la Administración Trump y el papa León XIV, pero también por la guerra en Irán), ha intentado defender que la relación seguía siendo positiva. En anteriores ocasiones, Trump llegó a tildar a Meloni de "impresentable" y que "no tiene ni idea". En esta ocasión, Meloni calificó las palabras de Trump como “completamente inventadas”. En un contundente vídeo publicado en redes sociales, defendió que “Italia y yo no suplicamos nunca” y añadió que estaba “estupefacta” por las declaraciones del presidente. “Aunque esto no ocurre por primera vez… es una lástima que [Trump] no muestre la misma determinación contra los enemigos de Occidente”. TE PUEDE INTERESAR En medio del rifirrafe diplomático, el ministro de Exteriores, Antonio Tajani, canceló un viaje que tenía pendiente a EEUU y calificó las palabras de Trump de “graves y ofensivas para toda Italia”. El ministro del Interior, Matteo Salvini, escribió en X que “quien ataca a Giorgia Meloni, nos ataca a todos”, mientras que el ministro de Defensa, Guido Crosetto, escribió en X que no podía imaginar a Meloni pidiendo una foto a nadie, lamentando la “falta de estilo” de Trump. Ambos líderes internacionales se reunieron en varias ocasiones durante la cumbre del G7 de tres días en Evian, la primera vez que lo hacían desde su enfrentamiento público en abril, cuando la primera ministra italiana calificó de “inaceptables” los ataques de Trump contra el papa León, lo que llevó al presidente estadounidense a afirmar que Meloni “ya no era la misma persona” que él conocía. Fuentes diplomáticas a medios italianos describieron el encuentro como una "reunión para aclarar las cosas". En los márgenes de una de las mesas redondas del martes, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, bromeó diciendo que ambos parecían “otra vez amigos”. Trump respondió: “Me han abandonado”, lo que provocó la risa de Meloni, que replicó: “No, no es cierto”. TE PUEDE INTERESAR En la rueda de prensa final del G7 el miércoles, Meloni aseguró a los periodistas que la relación con Trump seguía “sin cambios”. “Donald Trump y yo somos dos personas con personalidades bastante fuertes, que defendemos nuestros intereses nacionales. No hace falta aclarar las cosas cada vez que discrepamos, porque al final cada uno entiende el punto de vista del otro”, afirmó. Dicen que los desamores son especialmente amargos. El ya conocido choque entre Donald Trump y Giorgia Meloni, antiguos aliados, subió de temperatura este viernes en un desagradable incidente, después de que el presidente de EEUU afirmara que la primera ministra italiana le “suplicó” hacerse una foto con él durante la cumbre del G7 celebrada a principios de semana.