El juez Juan Carlos Peinado ha tenido que salir al paso para aclararse a sí mismo después de la confusión generada al abrir una nueva pieza separada en el caso en el que investiga a Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno, para investigar unas supuestas irregularidades en las que ella no tendría participación. La investigación se centra solo en el empresario Juan Carlos Barrabés por un contrato adjudicado a sus empresas, pero en un primer momento no se aclaraba que era concretamente contra él.

Peinado va a analizar posibles irregularidades en la licitación de un contrato público que fue adjudicado a una UTE en la que participaba una empresa de Barrabés. Lo hace después de que la Fiscalía Europea, por orden del juez de garantías, no se pueda hacer cargo de esta investigación que se centra en un expediente de la empresa pública Red.es que ganó la UTE en la que estaba la empresa de Barrabés y la consultora KPMG. La financiación de ese proyecto corría a cargo de fondos FEDER, fondos europeos, y los fiscales indican que del informe de la UCO que recibieron se desprende que en la adjudicación “se habría obviado la inexistencia de un libro blanco” que era requisito necesario para concursar, según recogían los pliegos. Ese expediente no contó con ninguna carta de recomendación firmada por la mujer de Pedro Sánchez.