Deir al Balah (Franja de Gaza) (EFE).- Caminar por Salah al Din, la avenida que vertebra la Franja de Gaza de norte a sur, le costó el pasado domingo a Bahadín Mohamed Abu al Ayín la vida de su hijo de cuatro años, Rayan, a quien según relata a EFE desde el enclave palestino, soldados israelíes mataron de un tiro en la cabeza.

Desde el hospital del centro de Gaza donde se recupera, Abu al Ayín relata que sobre las tres de la tarde, cuando paseaba con su hijo y su cuñado a la altura de Deir al Balah (centro de la Franja), a 250 metros de las posiciones israelíes más cercanas, se toparon con un grupo de soldados de frente.

«El Ejército (israelí) no tenía que estar allí. Al verlos delante, no supe si avanzar o volver atrás, y el niño empezó a gritar», explica tumbado en su cama del centro Mártires de Al Aqsa, con una vía en cada brazo y la pierna derecha escayolada y atornillada a raíz del incidente.

Palestinos transitaban por la carretera Salah Al Din, tras alto el fuego entre Israel y Hamás, en febrero de 2025. EFE/EPA/Mohammed Saber

«¡Lo habéis matado a sangre fría!»