Han pasado casi seis meses desde que el mural feminista de Calahorra fue vandalizado y todavía puede leerse sobre los rostros de Federica Montseny, Rosa Parks, Clara Campoamor o Frida Kahlo insultos como “cerdas” o “feminazis”. Aunque parece difícil de creer, el Ayuntamiento del PP de Calahorra ha decidido que el mural se quede así. “Es que si borramos las pintadas, se borra también la cara de las mujeres”, alega la responsable de comunicación del consistorio.
El argumento no se sostiene. En primer lugar, porque las pintadas más ofensivas no se encuentran encima de ninguno de los rostros y, en segundo lugar, porque cualquiera sabe que un mural vandalizado puede ser reparado de inmediato a través de diferentes técnicas. Lo explican los propios autores de la obra. “Cuando hicimos el mural, invertimos más de 700 euros en barnices especiales para protegerlo porque, por desgracia, la experiencia nos dice que estas obras pueden ser vandalizadas”, explican desde el colectivo Unlogic Crew, “por eso, lo primero que se debe hacer cuando algo así sucede es intentar limpiar en una esquina para ver si la pintada no es muy agresiva y el barniz ha logrado proteger la obra”. Pero si esto no funciona, hay más técnicas. “Por supuesto que puede arreglarse e incluso, si lo quieren hacer con un artista local, o una artista todavía mejor, nosotros no tenemos ningún problema en contactar con ella y darle los códigos de cada uno de los colores”, añaden.






