La Secretaría General de la Presidencia, a cargo de Karina Milei, incrementó significativamente la caja destinada a los gastos flexibles de la Casa Rosada. En el transcurso de un año, este fondo se multiplicó por 2,4, pasando de 471 millones de pesos a más de 1.135 millones. El circuito administrativo involucra un sistema de tarjetas corporativas estatales a nombre de distintos funcionarios, aunque el Gobierno optó por no hacer públicos los detalles de los consumos ni las rendiciones de cuentas. El aumento del presupuesto quedó plasmado en la Resolución 35/2026, firmada a fines de enero y publicada en el Boletín Oficial a principios de febrero. Según indicó Noticias Argentinas, esta normativa fijó el límite de gastos individuales en 50 millones de pesos por cada operación y estableció excepciones al tope únicamente para el pago de servicios básicos, débitos por embargos y los costos vinculados a viajes presidenciales. Ante un pedido de acceso a la información pública, la dependencia oficial brindó detalles sobre la estructura de este esquema. Con datos actualizados hasta el 10 de junio, Presidencia reportó la existencia de 140 tarjetas recargables vigentes, tres tarjetas de crédito corporativas y 62 usuarios habilitados para operar dentro de la plataforma "Corporativa Nación".