En la era de las pantallas, y con motivo del Día Mundial del Paseo, que se conmemora el 19 de junio, los expertos recuerdan que caminar al aire libre es un hábito sencillo que ayuda a proteger la salud visual. Pasar más tiempo en exteriores favorece el descanso de los ojos, castigados por el exceso de horas frente a las pantallas, y puede contribuir a frenar la progresión de la miopía en niños y adolescentes.

Caminar al aire libre, sin llevar los ojos pegados al teléfono móvil, es un hábito sencillo que se ha perdido entre los más jóvenes y que ayuda a proteger la salud visual en la era de las pantallas. Pasar más tiempo en exteriores favorece el descanso visual y ayuda a frenar la progresión de la miopía en niños y adolescentes, trastorno que ha aumentado en los últimos años debido al uso excesivo de estas tecnologías.

Médicos y especialistas oftalmólogos recuerdan que incorporar paseos diarios de unos 30 minutos puede ayudar a reducir la fatiga ocular derivada del uso intensivo de dispositivos digitales.

En una sociedad cada vez más conectada y expuesta a las pantallas, cuidar la salud visual se ha convertido en un reto cotidiano. Con motivo del Día Mundial del Paseo, los especialistas de Baviera destacan los beneficios de una actividad tan sencilla como caminar o permanecer al aire libre sin utilizar el teléfono móvil.