La siderúrgica Sidersa dio un nuevo paso en el financiamiento de la mayor inversión de su historia. La compañía colocó obligaciones negociables (ON) por US$ 50 millones para continuar con la construcción de su nueva planta en San Nicolás, provincia de Buenos Aires, un proyecto de US$ 300 millones que ya presenta un avance cercano al 30% y que fue el primero de carácter industrial aprobado dentro del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).

Advierten que el Súper RIGI no traerá inversiones transformadoras

La emisión recibió ofertas por US$68,7 millones, equivalente a 2,2 veces el monto finalmente adjudicado, mediante casi 1.900 órdenes. La operación cerró con una tasa fija anual del 7,5%, una calificación A+ (Fix SCR) y vencimiento en junio de 2029.

"El balance es muy positivo, incluso superó nuestras expectativas. La demanda fue 2,2 veces superior a lo que ofrecimos. Para nosotros es un mensaje claro del mercado: hay confianza en el proyecto y en la solidez financiera de la compañía", afirmó el presidente de Sidersa, Hernán Spoto, en declaraciones a PERFIL.

Según explicó, los fondos obtenidos se destinarán principalmente a la construcción de la nueva planta, aunque también permitirán mejorar el perfil de vencimientos de la deuda asociada al proyecto.