El calor almacenado en los océanos de Asia en 2025 alcanzó su mayor valor histórico, según la OMM (Imagen Ilustrativa Infobae)El año 2025 cerró con un dato contundente para Asia: el calor almacenado en los océanos del continente alcanzó el mayor valor jamás registrado, según el informe anual de la Organización Meteorológica Mundial (OMM). Este récord, que refleja un incremento de 700 millones de julios por metro cuadrado respecto al promedio de 1991-2020, confirma que la región enfrenta un cambio climático acelerado, con consecuencias directas sobre el clima, la vida marina y la seguridad de millones de personas.PUBLICIDADEl fenómeno, que afecta desde el Océano Índico hasta el Pacífico Occidental, no solo está elevando la temperatura del agua y el nivel del mar, sino que también está desencadenando una sucesión de eventos extremos como olas de calor, ciclones, sequías e inundaciones, según la revista Nature.La OMM alertó que el contenido de calor oceánico hasta los 700 metros de profundidad se disparó en 2025, superando ampliamente los registros históricos. Este fenómeno provocó olas de calor marinas en casi todos los mares asiáticos, desde el Océano Índico y el Pacífico Occidental hasta sectores del Océano Ártico y el Mar Caspio. La bióloga marina Jodie Rummer, de la Universidad James Cook en Australia, describió la situación como especialmente grave: “Gran parte de la región sufrió olas de calor simultáneamente”.PUBLICIDADEl cambio climático en Asia se acelera, con efectos directos sobre el clima, la vida marina y la seguridad de millones (Imagen Ilustrativa Infobae)Esta situación ha desestabilizado corrientes oceánicas, afectado a la vida marina y acelerado la elevación del nivel del mar. El informe detalla que el impacto de este fenómeno es mucho más que una anomalía numérica. Las olas de calor marinas significan aumentos extremos y persistentes de la temperatura del mar, lo que puede destruir ecosistemas enteros.El documento de la OMM indica que los niveles del mar en Asia alcanzaron nuevos máximos, impulsados tanto por el calentamiento oceánico como por el derretimiento de glaciares y capas de hielo. Entre Filipinas y Japón, las aguas subieron más rápido que en otras partes del mundo. PUBLICIDADSegún el oceanógrafo Matthew England, de la UNSW Sydney, la región es particularmente vulnerable porque los vientos alisios empujan aguas más cálidas hacia Asia, lo que eleva tanto la temperatura como el nivel del mar. “A medida que esta agua se acumula en el Pacífico occidental, eleva tanto la temperatura del agua como el nivel del mar”, explicó England en el informe.El fenómeno afecta desde el Océano Índico hasta el Pacífico Occidental, elevando temperatura, nivel del mar y generando eventos extremos (Imagen Ilustrativa Infobae)El año pasado, el clima asiático estuvo bajo la influencia de La Niña, un fenómeno climático que intensifica la temperatura del océano y refuerza los vientos alisios. “Durante estos fenómenos, las temperaturas oceánicas en Asia son inusualmente cálidas y los vientos alisios son particularmente fuertes”, señala el equipo de la OMM.PUBLICIDADAhora, la situación se invierte. La Oficina de Meteorología de Australia y la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) confirmaron en junio que El Niño ya comenzó, lo que anticipa aguas aún más cálidas en el Pacífico. El climatólogo Andrew King, de la Universidad de Melbourne, advirtió: “En el sudeste asiático, El Niño provocará condiciones más secas, causando sequía y aumentando la probabilidad de incendios forestales”.El informe anual de la OMM enumera una sucesión de eventos extremos que azotaron países asiáticos en 2025. Las lluvias del monzón en Pakistán generaron inundaciones con más de 1.000 muertos. En Sri Lanka, el ciclón Ditwah dejó el 10 % de la lluvia anual en solo 24 horas. Macao, en China, registró 14 impactos de ciclones, la mayor cantidad constatada en un año.PUBLICIDADParalelamente, la sequía persistente en Asia occidental y central redujo los recursos hídricos en Irán, mientras Japón, China y Corea del Sur enfrentaron los veranos más calurosos de los que se tiene registro.El fenómeno causó olas de calor marinas en casi todos los mares asiáticos, incluyendo el Ártico y el Caspio EPA/NIC BOTHMA/Archivo