Millones de mujeres en todo el mundo toman anticonceptivos orales sin saber que las hormonas sintéticas que contienen podrían influir en su relación con la comida. Un estudio de la Universidad Estatal de Michigan —el primero a gran escala sobre el tema— encontró que las mujeres que tomaban anticonceptivos orales combinados registraron más episodios de comer emocionalmente durante los días de pastillas con hormonas activas que durante los días de pastillas inactivas. PUBLICIDADEn términos simples: cuando las hormonas estaban presentes en el cuerpo, algunas mujeres tendían a comer más en respuesta a emociones negativas, como el estrés o la tristeza, algo que no ocurría cuando las pastillas no contenían hormonas.La diferencia entre comprimidos con hormonas y sin hormonas marca el patrón detectado en la investigación. (Imagen Ilustrativa Infobae)Los anticonceptivos orales combinados, que contienen estrógeno y progestágeno sintéticos, se asocian con un incremento de episodios de comer emocionalmente solo durante los días en que se toman las pastillas con hormonas activas. PUBLICIDADEste efecto no se observó durante los días de pastillas inactivas, que no contienen hormonas. El fenómeno se limita a episodios ligados a emociones negativas y no implica cambios en la preocupación por el peso, según los resultados publicados en JAMA Network Open y presentados por la Universidad Estatal de Michigan.Las píldoras combinadas generan un ambiente hormonal similar a la fase postovulatoria del ciclo menstrual. (Imagen Ilustrativa Infobae)La investigación siguió a 422 mujeres de entre 15 y 30 años durante 49 días y encontró que los episodios de comer emocionalmente aumentaron de manera significativa al usar pastillas activas. Este aumento se registró tanto en la muestra total como en el subgrupo con antecedentes clínicos de atracones, según JAMA Network Open.PUBLICIDADLos anticonceptivos orales combinados generan un ambiente hormonal similar al de la fase postovulatoria del ciclo menstrual, periodo considerado de mayor riesgo para los atracones alimentarios por la presencia simultánea de estrógeno y progestágeno. Kelly Klump, profesora distinguida del Departamento de Psicología de la Universidad Estatal de Michigan y autora principal del estudio, señaló en MedicalXpress: “No todas las mujeres desarrollan atracones con estas pastillas; para muchas, son seguras, y probablemente el riesgo esté dirigido a quienes tienen otros factores de vulnerabilidad”.PUBLICIDADEl aumento se vincula a emociones negativas como estrés o tristeza, no a cambios en la preocupación por el peso. (Imagen Ilustrativa Infobae)El estudio controló variables como el estado de ánimo, lo que permite atribuir el efecto principal al “comer emocionalmente” y no a fluctuaciones emocionales transitorias. La “preocupación por el peso”, en paralelo, no presentó variaciones entre las fases de pastillas activas e inactivas.Uno de los datos destacados del estudio es que las participantes que practicaron “automonitoreo diario” —el registro cotidiano de su ingesta y estado emocional— lograron disminuir los síntomas de comer emocionalmente incluso cuando tomaban pastillas activas. PUBLICIDADEl trabajo se presenta como el primero a gran escala en evaluar este vínculo con anticonceptivos orales combinados. (Imagen Ilustrativa Infobae)“El automonitoreo fue una herramienta eficaz para mitigar el riesgo en las mujeres del estudio”, indicó Klump. Y agregó: “Cuanto más podamos dotar a las mujeres de herramientas y educar a los profesionales médicos sobre estos riesgos, más efectivo será el cuidado que puedan recibir”. Los hallazgos apuntan a la necesidad de estrategias individualizadas y a la consideración de factores psicológicos y clínicos propios en la elección y manejo de los anticonceptivos orales.PUBLICIDADEl efecto también aparece en el subgrupo con antecedentes clínicos de atracones, según los resultados publicados. (Imagen Ilustrativa Infobae)Los autores advirtieron que los resultados solo corresponden a anticonceptivos orales combinados monofásicos, por lo que no se deben extender a otros esquemas o métodos anticonceptivos hormonales. Como detalló JAMA Network Open, solo algunas sufrían estos episodios y pueden intervenir factores individuales, como predisposición genética o psicológica. “No todas las mujeres desarrollan atracones con estas pastillas; para muchas, son seguras”, reiteró Klump. PUBLICIDADLas conclusiones se limitan a anticonceptivos orales combinados monofásicos y no deben extrapolarse a otros esquemas. (Imagen Ilustrativa Infobae)La investigación insiste en la necesidad de prudencia antes de generalizar los hallazgos y pone énfasis en la importancia de adaptar las intervenciones médicas a cada paciente.Futuras investigaciones deberán explorar los mecanismos hormonales implicados y las particularidades individuales que influyen en la respuesta a los anticonceptivos orales combinados, con el objetivo de avanzar hacia decisiones médicas basadas en el perfil específico de cada mujer.PUBLICIDAD