MAR DEL PLATA.- Con medidas de seguridad propias de una elección nacional —que incluyeron urnas para trasladar los cuestionarios, fajas para sellarlas, cadena de custodia en los traslados y distribución a cargo del Correo Argentino—, 411 flamantes profesionales se presentaron este jueves al Examen de Residencias de Equipos de Salud (ERES) bonaerense, que determinará la selección de médicos y otros especialistas que se incorporarán a la etapa de formación y especialización en hospitales, sanatorios y clínicas de la provincia de Buenos Aires.La experiencia, que por primera vez se desarrolló en aulas de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Mar del Plata, se vivió de manera simultánea con otras sedes académicas de La Plata, Pergamino y Bahía Blanca y responde a la decisión de descentralizar el mecanismo y despejar suspicacias luego del fallido y escandaloso operativo del Examen Único organizado hace poco más de un año por el Ministerio de Salud Nacional, que derivó en una investigación judicial por claros indicios de fraude entre los participantes.En total, son m{as de 7300 los aspirantes para ocupar una plaza en suelo bonaerense: 5200 para medicina y el resto para otras disciplinas de salud.Bolsas precintadas con pertenencias personales, incluido teléfonos celulares, que debían quedar bajo los asientos durante la evaluaciónMauro V. RizziAquí se completará este viernes el operativo con otra jornada similar. Así como ocurrió este jueves con los médicos, el siguiente turno alcanzará a unos 150 participantes de otras ramas profesionales de los servicios de salud bonaerenses. El celo en el despliegue de seguridad incluyó bolsas y precintos en los que los participantes podían dejar sus pertenencias personales, entre ellas los teléfonos celulares, que debían quedar debajo del asiento. Sobre el pupitre solo se permitió lapicera y marcador, algún elemento para borrar y agua, cuya botella debía permanecer en el piso.Se prohibieron auriculares y relojes inteligentes, y se recomendó mantener visibles para los responsables de aula tanto las orejas como las muñecas. También se pidió no usar capuchas o gorros y mantener recogido el cabello largo. Puertas adentro todo fue supervisado por un responsable de aula y colaboradores, cada uno a cargo de una fila, quienes debían controlar que no hubiera intercambios entre participantes y autorizar eventuales salidas al baño.En el acceso a las cinco aulas dispuestas —tres en el edificio central de la Facultad de Medicina y dos en su Centro de Simulación— también se desplegó personal para controlar ingresos y supervisar la permanencia y salida de los examinados, sin posibilidad de presencia de terceros ajenos.Cuadernillos y hojas de examen distribuidos en diferentes versiones, utilizados de manera simultánea en todas las sedes del proceso